Una profesora de Economía que dejó el aula para guiar caminatas por la cordillera neuquina
Paola Panizoni se recibió en la Universidad Nacional del Comahue, dio clases durante años y hoy está habilitada por la Provincia como guía de senderismo. Junto a su pareja, diseña salidas que mezclan bicicleta y trekking y apuesta a que los neuquinos redescubran los paisajes que tienen a la vuelta de la esquina.
A Paola Panizoni la conocí un mediodía cualquiera en Villa El Chocón, parada en el ingreso a uno de los senderos que ella misma recorre desde chica. Llevaba la mochila lista, el chaleco con la identificación de guía habilitada y esa mezcla de calma y entusiasmo que se ve en la gente que hace tiempo que viene conversando con el paisaje. Mientras acomodaba los mapas sobre una mesita de madera, me dijo algo que después me quedó dando vueltas: "Yo quiero que la gente de acá sepa lo que tiene cerca, porque muchas veces ni lo conoce". Ahí, en esa frase, estaba condensado el motor de todo lo que vino después.
Porque lo de Paola no fue un capricho de un fin de semana ni una ocurrencia repentina. Esta mujer de 50 años, profesora de Ciencias Económicas egresada de la Universidad Nacional del Comahue, pasó más de dos décadas dando clases en colegios secundarios y coordinando equipos pedagógicos. En ese recorrido, mientras organizaba viajes de estudio con sus alumnos, fue descubriendo algo que le cambió la mirada: acompañarla a otra persona a conocer un lugar por primera vez tenía un valor enorme, muy distinto al de planear el viaje desde un escritorio.
De los viajes escolares a la habilitación oficial
Fue justamente en esa tarea de coordinar viajes escolares donde se cruzó con Diego Rovelotti, su pareja y hoy su socio. Diego tiene como propio el mundo del cicloturismo a través de la agencia Cicloturis Travel, y desde hace un tiempo vienen trabajando juntos en una idea que a ambos los entusiasma: armar paquetes que combinen disciplinas, donde parte del recorrido se haga en bicicleta y otra parte a pie, con paradas para almorzar o merendar en el camino. "Nos gusta ofrecer a la gente otras alternativas y que conozca otras actividades", resume Paola, y lo dice con la convicción de quien lleva años escuchándolo de boca de sus propios clientes.
El paso más concreto lo dio el año pasado, cuando la Provincia abrió una instancia de formación para guías de senderismo en Junín de los Andes. Paola completó la capacitación y recibió la habilitación del Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén. Desde entonces está formalmente acreditada para conducir grupos en caminatas, un rol que ella define con una frase corta y sin vueltas: "Es algo que me apasiona, el tema de la caminata".
Una propuesta que mezcla bicicleta, trekking y raquetas de nieve
Cuando le pregunto por los destinos que la marcan, Paola no duda: Villa El Chocón es su lugar en el mundo. Dice que le gusta todo lo que puede enseñar desde ahí, y se le nota que no es una frase hecha. Esa impronta de docente aparece en cada salida: detenerse a mirar una formación rocosa, identificar una planta, explicar por qué el ecosistema de la meseta es tan particular. En sus caminatas conviven la geología, la biología y la historia de los pueblos que habitaron la zona.
“Tenemos que devolverle un poquito de todo lo que le sacamos al ambiente. Si salimos a caminar, tenemos que volver con los residuos, no romper nada, no molestar a los animales.”Paola Panizoni, guía de senderismo habilitada
La otra idea fuerza de su trabajo es el cuidado ambiental, y la repite con la misma seriedad con la que daba clases en el aula. Para Paola, salir a la naturaleza implica una responsabilidad concreta: llevarse los residuos, no dañar la flora ni la fauna, minimizar el impacto de cada visita. En su visión, ser guía no es solo mostrar un paisaje, sino enseñar a disfrutarlo sin dejarlo peor de como se lo encontró.
Antes de despedirnos, mientras guarda los mapas y chequea que el grupo tenga todo lo necesario para la salida, vuelve a aparecer esa idea que me dijo al principio. Esta vez lo cuenta con un poco más de detalle: la mayoría de los neuquinos conoce poco de lo que tiene a pocos kilómetros de su casa, y su apuesta personal es ir cambiando esa realidad, salida tras salida, caminata tras caminata. La vuelvo a mirar y me acuerdo de la Paola que de chica iba de campamento con su familia por la cordillera. Es la misma, pero ahora, además, se hizo cargo de mostrarle el camino a los demás.
