Spider-Noir se quedó sin segunda temporada pero dejó cinco Emmy en el camino
El showrunner Oren Uziel contó cómo imaginaba el salto de Ben Reilly fuera de Nueva York y cómo la gala de los Emmy se transformó en una celebración inesperada tras la cancelación.
Oren Uziel tenía la ruta trazada para una segunda temporada de Spider-Noir cuando la cancelación llegó de improvisto. El showrunner y cocreador de la serie de Prime Video pensaba sacar al detective Ben Reilly del Nueva York de 1933 y abrir el juego a otras geografías del cine negro clásico, una decisión que, según sus propias palabras, estaba en línea con la tradición del género que la producción buscó reinterpretar desde el primer capítulo.
En diálogo con la prensa especializada, Uziel fue directo: si la decisión hubiera dependido exclusivamente de él, el desplazamiento geográfico habría sido casi una condición. "Si fuera por mí, probablemente habría sido otra ubicación", reconoció. Y entre las alternativas que se barajaron en la sala de escritores aparecieron dos puntas bien marcadas: la costa oeste estadounidense y el viejo continente. "Hay muchísimos noirs ambientados en Los Ángeles en los que podríamos habernos sumergido. Hay noirs europeos en los que podríamos habernos adentrado", enumeró.
El calendario histórico como motor narrativo
La primera temporada de Spider-Noir transcurría en 1933, un punto de partida que dejaba la línea de tiempo abierta hacia uno de los períodos más transitados por la ficción del siglo veinte. Para Uziel, la elección del año no fue casual ni decorativa: funcionaba como puerta de entrada a un arco mayor. "Empiezas en 1933. ¿Hacia dónde se dirige eso? Se encamina hacia la época más cataclísmica. Había muchísima narrativa que podría haber surgido de ahí", sostuvo. La Segunda Guerra Mundial aparecía así como el horizonte natural hacia el que la serie podía avanzar si la renovación hubiera llegado a tiempo.
La opción de Los Ángeles sumaba, además, un guiño casi autobiográfico: la primera temporada se filmó en esa ciudad californiana mientras se simulaba el Nueva York de los años treinta. "¿Los Ángeles por Los Ángeles? ¿Qué tan genial habría sido eso?", se preguntó Uziel, dejando entrever que la mudanza habría liberado al equipo de producción del esfuerzo de reconstruir otra metrópoli. Del lado del personaje, el cierre de los ocho episodios dejó a Ben Reilly con sus poderes intactos, una caja de herramientas lista para un caso nuevo.
La cancelación, los Emmy y el récord inesperado
El anuncio de que Prime Video no renovaba la serie llegó apenas dos días antes de la ceremonia de los premios Emmy, un margen tan estrecho que el propio Uziel temió que la gala se tiñera de derrota. Sin embargo, lo que ocurrió esa noche rompió ese presagio. "Pensé que el momento del anuncio iba a ser decepcionante al principio. No quería que la gente fuera a esta gran noche teniendo que preocuparse o pensar en algo triste. Pero la verdad es que se convirtió en una especie de gran celebración de lo que logramos juntos", describió.
El resultado fue atípico para una producción discontinuada: Spider-Noir se llevó cinco estatuillas, en las categorías de efectos especiales, fotografía, diseño de títulos, edición de sonido y rendimiento de especialistas. Esa cosecha superó el registro histórico para una serie cancelada después de su primera temporada, una marca que Uziel describió con una imagen muy gráfica. "Cuando ganamos el primer premio nos emocionamos mucho, y luego empezó a convertirse en una bola de nieve", señaló.
Sobre la posibilidad de que el proyecto reaparezca en otra plataforma, el showrunner evitó cualquier pronunciamiento categórico. "Aún no hemos llegado a eso. Literalmente no conozco los vericuetos legales y las complicaciones de algo así, pero imagino", alcanzó a decir, dejando la frase en suspenso. La cautela, en este caso, no es un detalle menor: el salto de una plataforma a otra en la industria audiovisual depende de entramados contractuales que, según describió, todavía no fueron analizados por el equipo creativo.
