WhatsApp suma una capa extra de privacidad: cómo funciona la carpeta que oculta los chats sensibles
La función «Restringir chat» saca una conversación de la lista principal y la guarda en un espacio protegido con huella, Face ID o un código propio; las notificaciones dejan de mostrar nombre y contenido del mensaje.
WhatsApp incorporó una herramienta destinada a resguardar conversaciones que el usuario considera reservadas. Se trata de la función «Restringir chat» (en inglés, Chat Lock), que permite desplazar un intercambio de la lista principal y alojarlo en una carpeta separada, con acceso biométrico o mediante un código específico. La compañía busca de este modo ofrecer una barrera adicional frente a la curiosidad de terceros que compartan o manipulen el dispositivo, en un escenario donde el intercambio de mensajes se volvió una pieza central de la vida cotidiana y, en muchos casos, también un repositorio de información sensible.
El mecanismo es sencillo desde lo operativo, aunque riguroso en materia de autenticación. Para activarlo, basta con mantener presionado el chat deseado, desplegar el menú identificado con tres puntos en la parte superior de la pantalla y elegir la opción «Restringir chat». En ese instante, la aplicación solicita una verificación de identidad mediante huella dactilar, reconocimiento facial o el código de desbloqueo del teléfono. Si el dispositivo no cuenta con ningún método biométrico o numérico configurado, el propio sistema exige establecer uno antes de continuar, dado que la protección depende por completo de ese primer paso de autenticación.
Una carpeta propia con doble cerradura
Una vez completado ese procedimiento, la conversación deja de figurar en la lista principal de chats. Para volver a abrirla, el usuario debe deslizar la pantalla hacia abajo y seleccionar la entrada «Chats restringidos», momento en el cual la aplicación vuelve a requerir la autenticación configurada. El bloqueo se reitera de manera automática cada vez que el teléfono se apaga o se bloquea, de modo que la carpeta permanece cerrada por defecto y solo se habilita tras una verificación explícita.
Las notificaciones también modifican su comportamiento: cuando arriba un mensaje desde un chat restringido, el aviso en pantalla muestra únicamente un texto genérico, sin el nombre del contacto ni el contenido del mensaje. La aplicación de Meta (la empresa propietaria de WhatsApp, antes conocida como Facebook) explicó que este cambio busca impedir que una persona que observe el dispositivo en ese instante pueda inferir información del intercambio. La protección, sin embargo, no alcanza a las llamadas: las comunicaciones de voz y video siguen funcionando con normalidad, dado que la restricción aplica exclusivamente a los mensajes y archivos.
Código secreto y modo invisible
- La función acepta un código secreto propio, distinto del PIN o patrón del teléfono, que se configura desde «Chats restringidos», en los ajustes específicos de esa sección.
- Con ese código es posible ocultar la carpeta por completo: si la opción está activada, la carpeta desaparece de la lista y solo aparece escribiendo el código en la barra de búsqueda de la aplicación.
- En dispositivos Android es posible guardar manualmente archivos provenientes de chats restringidos, aunque no se puede activar la descarga automática de multimedia para esas conversaciones.
- Si el código se olvida, la única vía de recuperación consiste en desrestringir los chats y vaciarlos, operación que borra de forma definitiva mensajes, fotos y videos. El contenido solo se recupera mediante una copia de seguridad previa al borrado.
La herramienta se ofrece sin costo adicional y no requiere aplicaciones de terceros ni configuraciones complejas, dado que forma parte del menú nativo de WhatsApp. Resta por confirmar de qué manera Meta actualizará los términos de servicio y la política de privacidad para reflejar este nuevo nivel de resguardo, y si la compañía prevé extender el mismo criterio a las copias en la nube, donde el cifrado de extremo a extremo no siempre se mantiene en los respaldos automáticos que se almacenan en Google Drive o iCloud.
