Warcraft resucita su versión Classic con más de mil misiones, pero sigue sin llegar a la PlayStation de tu living
Blizzard confirmó la fecha de estreno de World of Warcraft: Forever, una expansión del Azeroth original que sumará contenido inédito, soporte para mandos y personajes compartidos entre cuentas. La promesa es enorme; la paciencia del jugador, también.
Dicen que las modas vuelven, y el universo de Azeroth parece decidido a demostrarlo. Blizzard anunció que World of Warcraft: Forever, la experiencia desarrollada por el equipo de WoW Classic, desembarcará el 4 de noviembre de 2026 en PC y Mac, con acceso incluido dentro de la suscripción activa del juego principal. Para quienes se inclinen por la Edición Cielonato o la Colección de Warcraft Forever, la beta abrirá sus puertas el 17 de septiembre del mismo año. O sea: faltan meses, pero el almanaque ya está marcado con birome.
La propuesta conserva el techo de nivel 60, ese tope tan querido por los nostálgicos que recuerdan cuando subir una sola barra de experiencia era un evento familiar. Lo que cambia es el volumen de contenido: más de mil misiones nuevas, nueve mazmorras inéditas y dos bandas disponibles desde el día uno. Las zonas explorables sumarán las Tierras de los Ríos y el Monte Hyjal, dos clásicos del mapa original.
Mando en mano y sin consola
Una de las novedades más comentadas es el soporte oficial para mandos en PC y Mac. El estudio asegura que la decisión apunta a mejorar la accesibilidad y a ofrecer otra forma de recorrer el mundo, aunque por ahora descarta una versión para PlayStation o Xbox. Para los lectores de entre 40 y 60 años que crecieron con joystick en la mano y ahora miran los MMORPG desde la distancia, el anuncio es casi un guiño: podrán jugar desde el sillón, con la tele prendida y el control a mano, aunque el cable de red les recuerde que la nube no siempre es tan etérea.
“La ampliación llega por el lado de las actividades: habrá más de mil misiones nuevas, nueve mazmorras inéditas y dos bandas desde el estreno.”Clayton Stone, director asociado de producción
- Cielonato: elfos exiliados con libertad de elegir entre la Alianza y la Horda, una rareza racial en el lore clásico.
- Paladines Renegados y chamanes enanos, combinaciones históricamente vetadas que vuelven a estar disponibles.
- Árboles de talentos renovados, con ajustes que prometen redefinir la construcción de cada clase.
- Sistema de Legado: recompensas para toda la cuenta a partir del progreso de los personajes secundarios, un intento declarado de fidelizar al jugador multiprota.
- Campamentos como nuevo espacio social: mejoras temporales compartidas y fabricación de objetos de profesiones en grupo.
En lo visual, el mapa original recibirá una iluminación rehecha por zonas, con efectos dinámicos, niebla volumétrica y sombras. La interfaz seguirá admitiendo complementos externos, aunque Blizzard continuará limitando funciones que automaticen ventajas competitivas y reforzará sus propias alertas. La compañía también aclaró que subir de nivel seguirá siendo tan exigente como en Classic, con decisiones tácticas obligadas, ya que ni los enemigos ni los jefes ajustarán automáticamente su dificultad al nivel del jugador.
Mi lectura, sin vueltas: Forever no reinventa la fórmula, pero la abraza con cariño. Para quien abandonó Azeroth en 2008 y todavía recuerda el nombre de su primer personaje como si fuera un viejo apodo del valle, la promesa de mil misiones, bandas nuevas y un mando en la mesa ratona resulta difícil de ignorar. Recomendación directa: anoten la fecha del 4 de noviembre, preparen la suscripción y, sobre todo, aguanten las ganas de pedir la baja antes de probar la beta de septiembre. Después se lamentan.
