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Una tarde en el parque: Cipolletti salió a chequearse el corazón y a aprender a salvar vidas

Vecinos se acercaron al Complejo Cultural para medirse la presión, practicar RCP y sacarse dudas con cardiólogos. La cruzada buscó derribar el mito de que la presión alta es cosa de la edad y dejó una recomendación clave: llevar un registro casero al consultorio.

Por Emanuel PaillalefSociedad · 20 de septiembre de 2026 · hace 2 h

Cuando llegué al parque del Complejo Cultural Cipolletti el sábado a la tarde, todavía estaba por empezar la jornada y ya había un movimiento raro para un espacio verde: filas cortas, gente conversando con médicos vestidos de calle y varias mesas con folletería sobre enfermedades cardiovasculares. Era la puesta en marcha de "Cipolletti cuida tu corazón", una propuesta que la Municipalidad organizó junto a equipos de salud locales y que terminó funcionando como una suerte de consultorio a cielo abierto, con talleres de reanimación cardiopulmonar incluidos.

Recorrí el lugar y me crucé con Rosita, una vecina de 58 años que se acercó después de ver la convocatoria en redes. Me contó que hacía años que no se controlaba la presión y que le daba "un poco de pereza pedir turno", pero que la posibilidad de hacerlo mientras caminaba por el parque la terminó convenciendo. Esa escena se repitió varias veces durante la tarde: personas que, en la práctica, nunca se habían sentado a charlar con un cardiólogo sobre sus valores.

El consejo central: anotar la presión en casa antes de ir al médico

Una de las recomendaciones que más insistió el cardiólogo Pablo Schvartzman fue la de llevar al consultorio un registro casero de las mediciones. Según explicó a los vecinos que se acercaron a su mesa, él les pide a sus pacientes medirse la presión todos los días y anotar los valores durante al menos una semana antes de la consulta. Esa libreta, por modesta que parezca, le permite al profesional ver cómo evolucionaron los números y decidir si el tratamiento necesita un cambio.

“El endurecimiento de las arterias que puede acompañar al envejecimiento no implica que se deba tolerar una presión más elevada.”Pablo Schvartzman, cardiólogo

El especialista también aprovechó para desarmar una creencia que escuchó en más de una conversación a lo largo de la jornada: que a determinada edad "lo normal" es tener la presión más alta. Schvartzman fue claro al respecto y sostuvo que esa tolerancia no tiene justificación médica. La aclaración fue uno de los puntos que más dio que hablar entre los participantes, porque varios reconocieron haberse resignado a convivir con valores altos por considerarlos propios de la edad.

Qué se encontró en la jornada

  • Mediciones gratuitas de presión arterial a cargo de médicos, enfermeros y residentes de Cardiología de Leben Salud.
  • Taller de reanimación cardiopulmonar (RCP) y explicaciones sobre el uso de desfibriladores externos automáticos, a cargo de la dirección municipal de Protección Civil.
  • Puesto de vacunación del hospital local y una caminata con marcha activa seguida de una pausa de relajación organizada por la Dirección de Deportes.
  • Stands informativos del Sistema Integral de Atención Rionegrina de Medicina de Emergencias, la Asociación de Lucha contra la Obesidad, el Centro Integral de Patologías Orientadas a la Diabetes y el programa Paso a Paso, además de un espacio de la Universidad de Flores dedicado a la lactancia materna.

Ayelén Quijada, directora municipal de Protección Civil, me contó mientras se acomodaba el megáfono que la idea de fondo era acercar información básica sobre enfermedades cardiovasculares y, sobre todo, promover los controles de rutina. La funcionaria destacó que la combinación de prevención cotidiana con capacitación para responder ante una emergencia fue pensada para que el vecino se fuera con herramientas concretas, no solo con un folleto en la mano.

Antes de irme, volví a buscar a Rosita. Estaba por sumarse a la caminata con marcha activa que había organizado la Dirección de Deportes, con el tensiómetro en una mano y el papelito con sus valores en la otra. Me dijo, medio en broma medio en serio, que esa tarde había aprendido más sobre su propia presión que en años de consultas apuradas. Cuando arrancó la actividad, se fue caminando con el resto, y el parque siguió lleno de vecinos que, como ella, eligieron ese sábado para empezar a cuidarse el corazón.

EP

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