Neuquén volvió a abrir las puertas del libro y se prepara para recibir a un cuarto de millón de almas
La 13.ª edición de la Feria Internacional del Libro Marcelo Martín Berbel arrancó en el Museo Nacional de Bellas Artes con más de 100 stands, 600 actividades y una grilla que reúne a unos 200 escritores. La entrada es libre y se extiende hasta el 20 de septiembre.
Me acerco hasta el Museo Nacional de Bellas Artes y la postal ya me golpea de entrada: una marea de gente cruza el umbral con libros bajo el brazo, mochilas colgadas y esa sonrisa de quien sabe que va a perder la noción del tiempo entre estantes. La 13.ª edición de la Feria Internacional del Libro Marcelo Martín Berbel acaba de abrir sus puertas en Neuquén y, por lo que se ve en los primeros minutos, la ciudad volvió a tomarse en serio eso de juntarse alrededor de la palabra escrita. La entrada es libre y gratuita, y la propuesta se extiende hasta el 20 de septiembre, así que hay tiempo de sobra para perderse y reencontrarse varias veces.
Una grilla que no le tiene miedo a la cantidad
El lema de este año, Libros que transforman una ciudad en movimiento, no es un eslogan de ocasión: la programación lo respalda. La organización confirmó más de 100 stands editoriales, 600 actividades inscriptas en la grilla oficial y la participación de alrededor de 200 escritores y escritoras que pasaron por las mesas de inscripción. Para que todos tengan su lugar, los auditorios se habilitan desde las 15 y la última exposición del día cierra a las 21, una decisión logística que habla del volumen de público esperado.
Los dos ejes temáticos atraviesan toda la feria y le dan una densidad particular a esta edición. Por un lado, la memoria a 50 años del golpe de Estado de 1976, que funciona como una invitación a revisar lo que pasó y lo que todavía queda por preguntarse. Por el otro, la figura de Jorge Luis Borges, a 40 años de su fallecimiento, que vuelve a las mesas de debate con la vigencia de siempre. Son dos marcas pesadas del calendario argentino que la feria neuquina decide poner en el centro de la conversación.
Las escuelas toman la calle del libro
El impacto escolar es, tal vez, uno de los datos que más me llamó la atención cuando recorrí el predio. Unos 10.000 chicos y chicas de distintas instituciones educativas de la provincia tienen reservadas visitas guiadas durante los días que dura la feria. Es una cifra que da dimensión del trabajo de articulación que hubo por detrás y que vuelve a poner al libro en un lugar que a veces parece perdido: el aula, el patio, la ronda de lectura.
- Más de 100 stands editoriales distribuidos en el Museo Nacional de Bellas Artes.
- Alrededor de 200 escritores y escritoras confirmados en la grilla.
- 600 actividades inscriptas, con auditorios abiertos de 15 a 21.
- 10.000 estudiantes con visitas educativas guiadas ya reservadas.
- Entrada libre y gratuita para todo público hasta el 20 de septiembre.
Un detalle que vale la pena subrayar, sobre todo para quienes miran con atención la economía del sector: los libreros con domicilio fiscal en la ciudad acceden a un stand sin pagar un peso, y los autores neuquinos participan también de forma gratuita. Es una política de apoyo al ecosistema editorial local que, en un país donde abrir una librería es casi un acto de militancia, no pasa desapercibida. La edición del año pasado cerró con 250.000 visitantes, un récord que los organizadores confían en superar esta vez. Yo, por las dudas, ya tengo anotado el nombre de un par de escritores a los que quiero ir a escuchar. La feria lleva el nombre de Marcelo Martín Berbel, ex subsecretario de Cultura de Neuquén que falleció en 2019 a los 44 años y al que muchos recuerdan como el principal motor de que este encuentro sea, hoy, una de las citas culturales más fuertes de la Patagonia.
