Mecha con termómetro: Gundam: Rogue Orbit ya tiene fecha y promete pelea en serio
Bandai Namco confirmó el 5 de marzo de 2027 para su nuevo juego de acción con Mobile Suits en PS5, Xbox Series X/S y PC. Calor, staggered y cortes de extremidades: la fórmula está.
A esta altura, si un juego de robots gigantes no te hace sudar la mano en el joystick, algo está mal. Parece que en Bandai Namco lo entendieron y por eso Gundam: Rogue Orbit tiene fecha: 5 de marzo de 2027, en PS5, Xbox Series X/S y PC. Yo, mientras tanto, ya me veo reservando una tarde entera para romperle las alas a algún jefe colosal.
Una franquicia enorme con una puerta de entrada
El proyecto viene con pedigree: el productor Yuya Tomiyama y el director Yoshiyuki Serizawa. La idea declarada es clara, ambiciosa y, a la vez, bastante lógica: servir de punto de entrada para quienes nunca tocaron un Gundam en su vida, sin aburrir al fan de hace treinta años que se acuerda del RX-78-2 de memoria. La cabina es la del Gundam Helix, el piloto se llama RE-X, y el enemigo son los Apocalypse, una amenaza alienígena que se pasea por estaciones y puertos espaciales como si fueran propios. Te lo resumo: invade, pilotea, destruye.
(La secuencia de despliegue ya suena a justificación del precio: puente de acceso, cierre de cabina, monitores que se prenden. Para mí, si no me hace sentir que estoy entrando a un tanque de 18 metros, me estafaron.)
Combate con fiebre: temperatura y aturdimiento
Acá viene lo interesante. El combate no es solo pegar lindo: hay un sistema de temperatura que se va acumulando con propulsores, esquivas y ataques especiales. Si te pasás de rosca, tu traje queda expuesto como pavo frío en el freezer. A la par, hay un medidor de Stagger que, cuando se llena, deja al enemigo tieso y te abre la ventana para encadenar golpes pesados. Traducción al cristiano: dos recursos clave para que no salgas a lo loco a repartir mamporros.
Amputaciones selectivas: dale en la articulación y listo
La destrucción localizada de partes es, probablemente, la perlita que más me genera (perdón, se me escapó: que más me genera entusiasmo). Amputar las alas o los brazos de un jefe no es un adorno: elimina directamente los patrones de ataque asociados a esa extremidad. Es decir, si le cortás el brazo con el cañón, chau cañón. Contra un enemigo colosal, eso pasa de ser un detalle gore a ser una decisión táctica pura.
Las Unidades AP: el as bajo la manga
- Escudo desplegable para cubrirte mientras tu traje se enfría (básicamente, aire acondicionado con escudo).
- Drones Slyphid que hostigan con láseres, perfectos para distraer mientras recargás calor.
- Remates combinados con el estado de aturdimiento, para sellar esos segundos críticos en los que el enemigo se queda mirando el techo.
Tres espadas, tres estilos, cero excusas
- Assault Sword: velocidad pura, combos cortos, ideal para los que quieren entrar y salir como si fuera un picadito en la esquina del valle.
- Whip Sword: espada y látigo en uno, control aéreo y área. Para los que gustan a barrer.
- Sword Lance: distancia media, defensiva, con ataques cargados que largan orbes de energía explosiva. La más cerebral de las tres.
Over-Rise: cuando todo se detiene menos vos
El modo especial Over-Rise congela el consumo del medidor de propulsión y acelera la recuperación de habilidades durante unos segundos. En criollo: te convertís en Superman por un ratito y podés encadenar ataques que, en condiciones normales, te dejarían hirviendo. Es la ventana para vaciarle la vida a un jefe sin que tu traje se queje después.
(Después, en la sobremesa, mientras el traje se enfría, uno reflexiona: ¿realmente quiero un Gundam con termómetro interno? Sí. Definitivamente sí.)
