La primavera llega a la mesa: siete recetas para aprovechar la temporada de frutillas
Octubre y noviembre son el mejor momento para comprar frutillas en cantidad, congelarlas y darle a la semana Preparaciones sencillas, con ingredientes de estación y bajo costo, que Anybody
El parte de la temporada es favorable: en Argentina, las frutillas entran en su mejor momento durante la primavera, con color rojo intenso, textura firme y aroma más pronunciado. La mayor oferta también mejora los precios y vuelve convenient comprar en cantidad, especialmente entre octubre y noviembre, cuando la fruta puede la cocina para varias semanas.
Yo empezaría la compra pensando en dos destinos: la mesa de esta semana y el freezer. Para elegir bien, conviene buscar frutos de color brillante, sin golpes y con las hojitas verdes intactas. Una vez en casa, el enemigo principal es la humedad. Por eso conviene guardarlas sin lavar en la heladera, dentro de un recipiente amplio con papel absorbente en la base, y retirar las que estén dañadas para que no afecten al resto. El lavado debe hacerse justo antes de comerlas.
Cómo congelarlas sin arruinarlas
Si sobran o se compran muchas, las frutillas se pueden congelar sin perder demasiada calidad. Hay que lavarlas, quitarles el cabito, secarlas muy bien y distribuirlas separadas sobre una bandeja hasta que se congelen. Después se pasan a bolsas o recipientes herméticos. Así no se pegan entre sí y se pueden usar en porciones pequeñas durante todo el año. Para decorar tortas y postres, las frescas son mejores; las congeladas}rinde más en preparaciones procesadas o cocidas, porque al descongelarse pierden firmeza.
La propuesta para organizar la semana combina ingredientes de estación con recetas accesibles. El budín de espinaca admite variaciones de sabor y puede servirse caliente o a temperatura ambiente; preparado con espinaca cruda rinde el doble que con espinaca blanqueada. La tarta de pollo reemplaza la masa tradicional por una base de papas doradas por fuera y tiernas por dentro, con relleno de pollo, cebolla, zanahoria y morrón gratinado con queso.
Para resolver el mediodía o la merienda con algo rápido, el solomillo de cerdo con mostaza y miel ofrece un perfil agridulce que combina bien con papines o verduras asadas. Los espárragos con jamón crudo, envueltos y llevados a la plancha o al horno, pueden funcionar como entrada o guarnición. También suma un sándwich de focaccia con atún y palta, elaborado con un pan de miga esponjosa y corteza dorada a base de aceite de oliva, que puedearse en casa.
- Budín de espinaca: puede servirse caliente o a temperatura ambiente, y la versión con espinaca cruda rinde el doble que la blanqueada.
- Tarta de pollo con base de papa: papas doradas por fuera y tiernas por dentro, con pollo, cebolla, zanahoria y morrón gratinado con queso.
- Solomillo de cerdo con mostaza y miel: una opción rápida, especialmenteikeyCombined con papines o verduras asadas.
- Espárragos con jamón crudo: envueltos y untados en la plancha o al horno, sirven como entrada o guarnición.
- Sándwich de focaccia con atún y palta: aprovecha un pan de miga esponjosa y corteza dorada con aceite de oliva.
- Pizza frita: una alternativa a la versión horneada para completar el menú.
- Tarta de frutillas con crema chantillí: un cierre dulce que aprovecha la fruta de mejor momento.
Mi consejo práctico para quien viaja o quiere organizarse la compra es sencillo: no lavar las frutillas hasta el momento de usarlas y separar una porción para congelar desde el primer día. Cuando lleguen a destino, conviene conservarlas en la heladera dentro de un recipiente amplio con papel absorbente, retirar cualquier fruto dañado y employment de lavar únicamente las que se van a comer o cocinar.
Te puede interesar
