Saltar al contenido
Sábado, 24 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Tecnología /

Dos operadoras de robots de reparto en Chicago son denunciadas por presunta recolección de datos biométricos sin consentimiento de transeúntes y clientes

Coco Robotics y Serve Robotics enfrentan acciones judiciales en el condado de Cook, Illinois. La causa reabre el debate sobre los alcances de la normativa estatal de privacidad y el uso de cámaras y sensores en la vía pública.

Por Marcelo AntileoEnergía y Vaca Muerta · · hace 2 d
Dos operadoras de robots de reparto en Chicago son denunciadas por presunta recolección de datos biométricos sin consentimiento de transeúntes y clientes

Dos empresas que operan robots autónomos de reparto de comida en la ciudad de Chicago, en el estado de Illinois, fueron demandadas en el condado de Cook bajo la acusación de capturar datos biométricos de clientes y transeúntes sin su autorización. Las acciones judiciales apuntan a Coco Robotics y a Serve Robotics, dos de las compañías más visibles en el segmento de robótica de última milla en Estados Unidos, y reavivan la discusión sobre los límites entre la navegación autónoma y la vigilancia urbana.

El eje de la denuncia: qué se habría capturado y por qué

Según las presentaciones judiciales, los sensores y cámaras montados en los robots registrarían rostros, manos y cuerpos de personas mientras los dispositivos se desplazan por las veredas. Los demandantes entienden que esa práctica infringe la Ley de Privacidad de la Información Biométrica de Illinois, conocida por su sigla BIPA, una de las normativas más estrictas del país en la materia, que exige aviso previo y consentimiento escrito antes de cualquier captura de rasgos físicos con fines de identificación. Las demandas sostienen que, aun cuando la información no se utilizara efectivamente para reconocer individuos, la sola recolección ya configuraría una violación legal.

Serve Robotics admitió públicamente que sus robots cuentan con cámaras y sensores, pero argumentó que esa tecnología está destinada exclusivamente a garantizar la circulación segura del dispositivo en el espacio público. La compañía negó que los equipos estén diseñados para reconocer personas o construir perfiles biométricos y anunció que responderá formalmente a la Justicia. En la misma línea, Coco Robotics rechazó haber recopilado datos biométricos en Chicago. Su responsable de Relaciones Gubernamentales, Carl Hansen, calificó la demanda como una interpretación errónea del funcionamiento de sus robots y aclaró que la empresa nunca desplegó tecnología LiDAR, un sistema de mapeo mediante láser, en esa ciudad. Hansen sostuvo, además, que toda la información tratada por la compañía se ajusta a la normativa local.

Datos compartidos y aplicaciones con fines de accesibilidad

En el marco de su defensa, Coco Robotics informó que comparte datos de navegación anónimos con el objetivo de mejorar la seguridad en las veredas. Entre los destinatarios mencionados figura BlindSquare, una aplicación de navegación orientada a personas ciegas o con baja visión, a la que la empresa envía información en tiempo real sobre obstáculos detectados en el recorrido. La compañía aclaró también que no comparte material en video del inicio ni del final de los trayectos de sus robots, con el propósito de evitar la captura de imágenes de accesos a domicilios o de la fachada de los comercios. La presentación judicial no precisa, hasta el momento, qué volumen de información fue recopilado ni durante qué período.

Cómo funcionan los robots de reparto y por qué circulan en las veredas

Los robots de reparto son dispositivos autónomos que trasladan pedidos desde restaurantes o locales de comida hasta la puerta del cliente. Se desplazan a velocidad peatonal, estimada entre cinco y ocho kilómetros por hora, y disponen de un compartimiento térmico e aislado que conserva los alimentos durante el trayecto. Esa circulación por las veredas les permite acceder a zonas de difícil llegada para vehículos motorizados, como campus universitarios, complejos residenciales cerrados o áreas peatonales del centro de la ciudad. La operatoria exige un sistema de sensores para esquivar obstáculos, cruzar calles con semáforo y detenerse en los puntos de entrega, lo que explica la presencia de cámaras, radares y, en algunos casos, unidades de mapeo tridimensional.

  • Demandantes: clientes y peatones que argumentan captura no consentida de rasgos biométricos.
  • Empresas involucradas: Coco Robotics y Serve Robotics, con presencia creciente en el reparto autónomo urbano.
  • Normativa en discusión: Ley de Privacidad de la Información Biométrica de Illinois (BIPA), una de las más exigentes de Estados Unidos.
  • Posición de Serve Robotics: reconoce el uso de cámaras, pero niega fines de identificación biométrica.
  • Posición de Coco Robotics: niega la recolección de datos biométricos y descarta el uso de tecnología LiDAR en Chicago.
  • Datos compartidos: navegación anónima y alertas de obstáculos a BlindSquare, aplicación para personas ciegas o con baja visión.
  • Lo que resta confirmar: cantidad de registros obtenidos, período afectado y eventuales sanciones o acuerdos extrajudiciales.

El expediente recién inicia su trámite en los tribunales del condado de Cook y aún no se difundieron audiencias ni resoluciones de fondo. Resta confirmar si las demandas prosperan como acciones colectivas, qué magnitud habría tenido la supuesta recolección y si las compañías alcanzarán algún tipo de acuerdo con los demandantes. La causa, en definitiva, se presenta como un antecedente relevante para definir hasta dónde puede extenderse la captura de imágenes en la vía pública cuando el operador no es una persona sino un robot.

MA
Marcelo AntileoEnergía y Vaca Muerta

Te puede interesar