Domingo, 20 de septiembre de 2026
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Para dos de cada tres hogares argentinos, el sueldo no alcanza hasta fin de mes

Un relevamiento de Zentrix indica que el 76% de quienes se endeudaron lo hicieron para pagar alimentos, salud, tarifas y servicios. Las clases bajas y los jóvenes son los más golpeados, aunque la percepción sobre la economía personal muestra una leve mejora.

Por Marcelo AntileoEnergía y Vaca Muerta · 20 de septiembre de 2026 · hace 1 h

El Monitor de Opinión Pública correspondiente a agosto, elaborado por la consultora Zentrix sobre 1.466 respuestas válidas relevadas entre el 25 y el 31 de ese mes, arroja una fotografía tan precisa como preocupante del bolsillo de los hogares argentinos: para dos de cada tres personas consultadas, los ingresos del mes se agotan, como máximo, alrededor del día 20. Dentro de ese universo, un 24% reconoció que el dinero no llega más allá del día 10, lo que deja en evidencia la fragilidad financiera que atraviesa a una porción significativa de la población.

El informe, ajustado al último padrón electoral, segmenta los resultados según nivel socioeconómico y rango etario, y permite observar diferencias marcadas. Entre las personas de clase baja, el 87,6% declaró que sus ingresos se terminan antes del día 20, mientras que en la clase alta esa proporción se reduce al 7,3%. La brecha también se replica al comparar generaciones: el 83,3% de los consultados de entre 18 y 39 años no logra estirar el sueldo más allá de esa fecha, contra el 60,3% de los mayores de 60 años.

El crédito, una herramienta para lo esencial

Alrededor de seis de cada diez encuestados reconocieron haber contraído deudas durante los seis meses previos. Entre quienes recurrieron al financiamiento, el destino fue, en la enorme mayoría de los casos, la cobertura de necesidades básicas. El 55,6% tomó deuda para alimentos y salud, y otro 20,4% la utilizó para abonar tarifas y servicios. Sumados, esos rubros concentran el 76% de los motivos de endeudamiento, una proporción que deja en segundo plano cualquier uso vinculado al consumo discrecional.

La composición varía según la condición social. En los estratos bajos, alimentos, salud, tarifas y servicios explican más del 85% de los motivos para tomar deuda. En la clase alta, en cambio, esos mismos conceptos quedan por debajo del 60% y comparten el reparto con la compra de bienes durables, lo que muestra un patrón de financiamiento más asociado al consumo que a la subsistencia.

En paralelo, el relevamiento recoge la percepción sobre los ingresos: el 81,2% de los consultados considera que su remuneración no le gana a la inflación. Cuando se indaga sobre las principales preocupaciones, ingresos y sueldos aparecen mencionados por el 50,1% de los participantes, en tanto que el desempleo alcanza al 40,9%.

Como contrapartida, la lectura positiva de la economía personal muestra una variación leve hacia arriba: la aprobación pasó del 27,2% en julio al 29,8% en agosto, según Zentrix. La consultora no detalla en el informe los factores que explican esa mejora de 2,6 puntos porcentuales, por lo que resta esperar los próximos monitoreos para confirmar si se trata del inicio de una tendencia o de una oscilación dentro de un cuadro general que continúa dominado por la dificultad para llegar a fin de mes.

MA
Marcelo AntileoEnergía y Vaca Muerta

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