Boca pasó por arriba al Ciclón en el Gasómetro y estira su racha: 2-0 con sello de los laterales
El Xeneize se impuso con goles de Lozano y Merentiel, alcanzó los 14 partidos sin derrotas y se acomodó en la pelea del Clausura y en la tabla anual. San Lorenzo terminó con diez por la expulsión de Insaurralde.
A los 50 minutos del segundo tiempo, Leandro Lozano agarró la pelota, se acomodó para el zurdazo y la clavó en el primer palo de Devecchi. Fue el golpe que destrabó todo. Porque hasta ahí era un partido trabado, con la lluvia como protagonista y un San Lorenzo que, ya con uno menos, se aferraba al 0-0 como podía. Pero el Albinegro lo destrabó con su lateral izquierdo y, tres minutos después, el otro lateral, Lautaro Blanco, le sirvió el segundo a Miguel Merentiel para sentenciar el 2-0 en el Nuevo Gasómetro.
Un primer tiempo para el olvido y un complemento con corazón
Lo confieso: los primeros 45 minutos mecieron a cualquiera. Boca tenía la pelota, sí, manejaba el ritmo, tiraba centros, pero la lluvia y un Ciclón ordenado lo complicaban más de la cuenta. Hasta que a los 35, Nazareno Arasa le mostró la roja directa a Manuel Insaurralde por una entrada fuerte sobre Ascacibar, y todo cambió. Insua metió a Rattalino para reforzar el mediocampo, pero el equipo se partió.
En el complemento, Boca salió a comerse la cancha. Terminó con el 75% de posesión y 16 remates, siete al arco. Paredes manejó los hilos, los laterales se soltaron y Lozano, de los más regulares de la noche, abrió el marcador. El segundo fue una joyita: corrida de Blanco por la izquierda, centro preciso y Merentiel, entrando al área, la empujó para el 2-0 definitivo.
- Boca llegó a 14 partidos sin derrotas y se metió quinto en la Zona A del Clausura.
- En la tabla anual suma 47 puntos y quedó tercero, a uno de Independiente Rivadavia y Argentinos Juniors.
- Leandro Lozano marcó en los dos últimos partidos (Sudamericana y clásico).
- Lautaro Blanco alcanzó las 19 asistencias desde su llegada a Boca.
- San Lorenzo quedó décimo en su zona y vigésimo en la anual; Insua había dicho tras el empate con Independiente que falta mucho para competir.
Aquella final del 2000 entre Boca y San Lorenzo, con la recordada volea de Delgado, se me vino a la memoria cuando Lozano metió el primero. Mismo arco, mismo ruido, distinta época. Es que este Boca de Arruabarrena viene con la confianza por las nubes: acaba de meterse en las semifinales de la Copa Sudamericana tras empatar 1-1 con San Pablo en Brasil, y ahora encadena otra victoria en el torneo local.
Para el Ciclón el panorama se oscurece. Acumula derrotas, sigue sin reaccionar en este ciclo de Insua y se aleja de los puestos de playoff. Lo que viene para el conjunto de Boedo no será fácil: este sábado visita a Lanús en el sur bonaerense. Boca, en cambio, recibirá a Talleres el domingo en La Bombonera, en un partido clave para seguir prendido arriba.
