Varrone se sacó el sombrero en Monza: del 13 al 10 con una remontada que deja gusto a poco
El piloto de Maschwitz cerró la Feature Race en el último punto disponible. Mientras tanto, Dürksen ganó de nuevo, igualó un récord histórico y casi se queda sin auto por un incendio en plena recta.
Arrancó decimotercero y terminó décimo. A primera vista parece un discreto avance de tres posiciones, pero en la Fórmula 2 cualquier escalada vale oro. Nicolás Varrone aprovechó cada hueco en el Autódromo Nazionale de Monza y se llevó el último punto en disputa de la Feature Race, el premio consuelo ideal para una temporada que viene costándole.
Una carrera de ida y vuelta
Varrone calzó gomas superblandas en la salida, apostó a un undercut temprano y paró en boxes antes del décimo giro, justo cuando ya se había metido en el Top 10. El plan le salió a medias: Martinius Stenshorne le hizo perder tiempo con una maniobra que los comisarios castigaron con diez segundos, pero el daño ya estaba hecho y el argentino no pudo volver a enchufarse.
En el cierre sostuvo un mano a mano picante con Oliver Goethe, de MP, y aunque el alemán le cerró cada puerta, Varrone le puso el auto encima hasta la bandera a cuadros. Detrás del argentino, Gabriele Mini y Laurens van Hoepen completaron el grupo que llegó a más de catorce segundos del ganador.
Dürksen, el incendiario
Joshua Dürksen repitió la victoria del sábado, esta vez escoltado por Rafael Câmara y Noel León, ambos de Campos. El paraguayo alcanzó su octavo triunfo en la categoría y se subió a un récord histórico que comparten Nyck de Vries, Richard Verschoor, Artem Markelov y Felipe Drugovich. El festejo terminó con un susto: la parte trasera de su monoplaza empezó a arder en plena recta principal y los mecánicos tuvieron que salir a sofocarlo a las apuradas. Pura Fórmula 2.
- Nikola Tsolov (Campos) manda con 177 puntos, once sobre Câmara y treinta sobre Mini.
- Varrone acumula 15 unidades y está 19° en la general.
- Dürksen empató el récord provisional de victorias en la categoría, con ocho.
- Un incendio en el auto del ganador le puso tensión al final de la jornada.
Comparando gestas: la de Monza me recordó a aquella carrera de Monza 2008 donde Sebastian Vettel, con apenas 21 años, se subió al podio de la Fórmula 1 bajo la lluvia. Nada que ver en el contexto, sí en la épica: cuando un piloto joven remonta con un auto del medio del pelotón, la categoría respira otra vez.
El campeonato sigue siendo una pelea entre los de adelante. Tsolov manda cómodo, Câmara lo acecha y Mini se prende. Varrone, con 15 puntos en el bolso, mira de reojo el Top 15 y sabe que cada carrera que queda es una final. Este finde viene la undécima fecha, en el circuito de Madring, y el argentino necesita otra remontada como la de este domingo para empezar a escalar en serio.
