Lunes, 7 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
PortadaVida
Vida /

Seis días en rojo: cuando el aire de Neuquén se volvió irrespirable

Un relevamiento conjunto de la UNCo y una empresa de monitoreo detectó en agosto picos de material particulado y de monóxido de carbono que superaron ampliamente los valores de referencia. La explicación está en el clima y en algo muy cotidiano: cómo nos movemos y cómo calentamos nuestros hogares.

Por Emanuel PaillalefSociedad · 7 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Lo vi con mis propios ojos aquella tarde de mediados de agosto, cuando caminé por el centro de Neuquén y sentí que el aire tenía otro peso. No era una sensación caprichosa: un estudio del Laboratorio de Climatología y Calidad del Aire de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Comahue, realizado junto con la firma Clean Air Data, registró ese mes seis momentos en los que la calidad del aire de la ciudad se deterioró de manera preocupante, con valores que muy pocos hubieran imaginado en pleno invierno patagónico.

El relevamiento, que monitoreó en tiempo real lo que neuquinos y neuquinas respiraron durante agosto, identificó tres episodios de elevada concentración de material particulado. El más serio se extendió entre el 15 y el 17 de agosto, cuando el material particulado grueso, lo que los especialistas denominan PM10, trepó hasta un máximo de 520 microgramos por metro cúbico, un número que queda muy por encima de cualquier umbral de referencia. Otros dos períodos con el aire en mal estado se dieron entre el 18 y el 20, y también el 24 de agosto.

El monóxido de carbono, un enemigo silencioso

El monóxido de carbono, ese gas que sale de los autos y de las calefacciones cuando queman mal su combustible, tampoco se quedó quieto. Tuvo tres incrementos puntuales: los días 16, 18 y, con mayor intensidad, entre el 19 y el 20 de agosto. El valor máximo llegó a 2,3 partes por millón, una cifra que los propios investigadores calificaron como elevada.

“Los datos de agosto muestran que la calidad del aire no es constante: puede cambiar significativamente en cuestión de horas según la combinación de emisiones y condiciones meteorológicas.”Responsables del estudio de la UNCo y Clean Air Data

Para entender por qué pasó lo que pasó hay que mirar el cielo, y también el termómetro. Agosto fue un mes de contrastes marcados en Neuquén. Durante la primera quincena, las mínimas cayeron a entre 0 y 2 grados centígrados, mientras que hacia fines de mes las máximas superaron los 20 grados. A esa amplitud térmica se le sumó una humedad relativa promedio del 58,9 por ciento, pero con jornadas por encima del 90 por ciento y otras por debajo del 25 por ciento. Cuando el aire se estabiliza, la humedad baja y el viento se toma un descanso, los contaminantes no se van a ningún lado y se quedan flotando bien cerca de la nariz de la gente.

El viento, aliado y verdugo

  • Cuando el viento se calma y el aire se estabiliza, los contaminantes se acumulan cerca de la superficie y la calidad del aire se deteriora.
  • Cuando el viento se levanta con fuerza, puede arrastrar partículas que ya estaban depositadas en el suelo y generar nuevos picos de material particulado en suspensión.
  • Los días con mucha amplitud térmica, humedad muy variable y poco movimiento de aire son los que mayor cuidado requieren, sobre todo en zonas de mucho tránsito o donde se usa calefacción a gas o leña.

Cuando volví a caminar por la misma zona, unos días después de aquellos picos, me crucé con Marta, una vecina de 52 años que vive a pocas cuadras de una avenida cargada de colectivos y camiones. Me dijo, sin que se lo preguntara, que había notado la diferencia: un domingo a la mañana, con el aire quieto y un sol tibio, le dolía la cabeza y le costaba respirar. Son cosas que a veces uno se guarda, porque parece exagerado, pero no lo son: son los datos que la ciencia confirma y que el cuerpo reconoce antes que cualquier pantalla. La recomendación de los técnicos es simple y va de suyo: ventilar la casa en las horas del día en las que el aire se mueve, evitar el esfuerzo físico al aire libre en los momentos de mayor contaminación, y prestar atención a los partes que se hacen públicos, porque el aire de Neuquén, como quedó demostrado en este agosto, no siempre es el mismo aire.

EP

Te puede interesar