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San José invita a una escapada entrerriana que mezcla vino, termas y memoria de los inmigrantes

Sobre la costa del río Uruguay, la localidad combina un complejo con doce piscinas, bodegas con variedades como Pinot Noir y Tannat, y el museo que conserva el molino de viento de Juan Bautista Forclaz, con visitas guiadas y recorridos nocturnos a la luz de velas.

Por Nahuel QuintriqueoTurismo de nieve y montaña · 16 de septiembre de 2026 · hace 50 min

Llegué a San José con esa sensación que aparece cuando un destino te ofrece más de lo que entra en una escapada corta: termas, viñedos, historia y hasta una tirolesa sobre el río Uruguay. El pueblo está en el sudeste de Entre Ríos, dentro de la región turística Tierra de Palmares, y es vecino de Colón y Villa Elisa dentro del clásico circuito termal entrerriano. Lo que me encontré es una propuesta pensada para quien busca descanso sin resignar movimiento, y eso, a mi criterio, es el mayor hallazgo del lugar.

El día se prestaba para arrancar al aire libre: cielo limpio, brisa del río y una temperatura agradable que invitaba a caminar antes de meterse en cualquier piscina. Esa primera recorrida me llevó directo al Museo Provincial Molino Forclaz, un predio de cinco hectáreas donde se conserva la vivienda familiar y el molino de viento que Juan Bautista Forclaz levantó para moler trigo y maíz. Como los vientos de la zona no alcanzaban, la familia tuvo que volver al sistema tradicional de mulas, un detalle que habla de los límites y de la empecinada voluntad de los primeros colonos.

Un molino con historia viva

Las visitas son con guía y permiten entender el funcionamiento del molino y la vida cotidiana de sus habitantes. Daniel, uno de los guías del museo, me contó que en algunas fechas se suman representaciones a cargo de vecinos del pueblo y que durante el verano se organizan recorridos nocturnos iluminados con velas, faroles y candelabros. Son modalidades distintas que conviene tener en cuenta al momento de elegir cuándo venir, porque cambian por completo el clima de la visita.

Termas con vista al río

A cinco minutos del casco histórico está Termas San José, un complejo con doce piscinas y sectores desde los que se ve el río. El establecimiento ofrece un pase de experiencia eno-termal que, según me detallaron en la recepción, incluye acceso a las piletas, un área exclusiva de relajación, batas, toallas y un tratamiento facial de vinoterapia en el Spa Acqua Termal. El cierre es en el restaurante Entre Fuegos, con vino entrerriano y tapeo regional, una combinación que a mí, particularmente, me pareció el broche perfecto para una jornada termal.

  • Pase de experiencia eno-termal con acceso a las 12 piscinas, área de Relax, batas, toallas y tratamiento facial de vinoterapia en Spa Acqua Termal.
  • Vino entrerriano y tapeo regional en el restaurante Entre Fuegos.
  • Visita guiada gratuita a Bodega Vulliez Sermet y beneficios en otros establecimientos de la zona.
  • Alojamiento entre viñedos en Los Franco Suizos, con variedades locales como Pinot Noir, Chardonnay, Tannat y Marselan.

La tradición vitivinícola del lugar se remonta a los inmigrantes que llegaron a la Colonia San José a mediados del siglo XIX, y eso se nota tanto en la bodega como en el paisaje: parrales ordenados que contrastan con el verde del río. Para sumar movimiento a la escapada, en Molino Aventuras funcionan palestra, tirolesa, puentes aéreos, escaleras móviles y un mangrullo, mientras que el Centro Municipal de Artesanos reúne trabajos en cerámica, madera, cuero y lana, ideales para llevar algo de la región de regreso.

Un consejo práctico para el que viaja: armá la jornada en bloques cortos, porque las distancias dentro de San José son chicas pero la oferta es amplia. Si vas en verano, reservá las primeras horas de la tarde para las piletas y dejá el recorrido nocturno por el Molino Forclaz como cierre, porque la iluminación con velas y faroles convierte al museo en otra cosa. Y si te copa el vino, no te quedes solo con la copa del restaurante: la visita a la bodega y la estadía entre viñedos le dan a la escapada un perfil bien entrerriano, de esos que cuesta repetir en otro punto del mapa.

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Nahuel QuintriqueoTurismo de nieve y montaña

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