Miércoles, 16 de septiembre de 2026
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Los consejos del cardiólogo Mario Boskis para envejecer con vínculos, sentido y precauciones frente al frío

El especialista subraya que sostener amistades, ocupaciones y lazos familiares favorece la longevidad. Y advierte sobre los recaudos para evitar infecciones respiratorias durante el invierno, desde el uso del barbijo hasta la consulta médica para completar el esquema de vacunas.

Por Emanuel PaillalefSociedad · 15 de septiembre de 2026 · hace 12 h

Lo escuché a Mario Boskis y me quedó dando vueltas una idea tan simple como potente: envejecer no es, sobre todo, un tema de pastillas ni de estudios, sino de razones para levantarse cada mañana. El cardiólogo lo dijo con una convicción que contagia, y que vale la pena repasar en este invierno donde los virus respiratorios otra vez marcan la agenda de los adultos mayores.

Boskis arrancó por donde casi nadie arranca: por el propósito. Trajo a la conversación el concepto japonés del ikigai, esa mezcla de vocación, placer y utilidad que, según explicó, ordena la vida en cualquier edad y se vuelve un motor silencioso cuando se transita la vejez. Conservar ocupaciones, sostener amistades y mantener el contacto con la familia, sostuvo, ayuda a esquivar el aislamiento, ese enemigo que muchos subestiman y que suele aparecer cuando uno deja de tener planes.

Vínculos, cuerpo y actividades: lo que se puede y lo que se evalúa

La aclaración del especialista fue importante: la posibilidad de seguir con cada actividad depende de lo que permita el cuerpo, y por eso la edad por sí sola no debería empujar a abandonar aquello que genera bienestar. En otras palabras, no se trata de hacer cualquier cosa por hacer, sino de encontrar lo que entusiasma y, sobre todo, lo que se puede sostener en el tiempo. Ahí entra la pericia del médico de cabecera, que conoce los antecedentes y los factores de riesgo de cada paciente y puede acompañar el proceso.

El invierno y los recaudos para no enfermarse

  • Usar barbijo ante síntomas respiratorios, para cuidar al resto y también a uno mismo.
  • Lavarse las manos al llegar a casa o al trabajo y antes de comer, por la transmisión de microorganismos mediante el contacto con superficies.
  • Tener presente que en invierno se combinan más circulación de virus y más tiempo compartido en ambientes cerrados, dos condiciones que favorecen los contagios.
  • Consultar al médico de cabecera sobre las vacunas contra la gripe, la neumonía y el virus sincicial respiratorio, para saber cuáles corresponden en cada caso.

Sobre el frío, Boskis fue didáctico: una infección requiere la presencia de un virus o una bacteria, y el frío por sí solo no enferma. Sí puede complicar las cosas, porque disminuye el movimiento de las cilias, esos pequeños filamentos que ayudan a retirar secreciones de las vías respiratorias y que funcionan como un mecanismo natural de defensa. Cuando ese engranaje se enlentece, el cuerpo queda más expuesto.

Una vejez activa, pero acompañada

El mensaje de fondo que dejó Boskis es que una vida activa en la vejez no se improvisa ni se sostiene solo con buena voluntad. Hay que acompañarla con cuidados concretos y con un equipo de salud que oriente cada decisión. Y hay que seguir saliendo, encontrándose y haciendo aquello que le da sentido al día, porque, como repitió más de una vez, tener un para qué suele ser la mejor medicina.

EP

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