La Patagonia se queda con la Zona Fría: el Gobierno ratifica que la tarifa diferencial seguirá intacta para los hogares
Después de varias reuniones en Buenos Aires, el Ejecutivo nacional confirmó que las provincias patagónicas, incluida Neuquén, seguirán dentro del régimen que reduce el precio del gas natural. La medida no congela el resto de la factura, pero blinda un descuento clave para miles de familias que pasan el invierno peleando contra el frío.
Lo primero que uno siente al cruzar el ingreso a cualquiera de los barrios neuquinos en pleno julio es ese golpe de aire que te corta la cara y te recuerda, sin demasiados rodeos, por qué la calefacción a gas no es un capricho acá abajo sino casi una cuestión de supervivencia. Esa es, justamente, la fotografía que vuelve a quedar protegida después de la confirmación oficial de que la Zona Fría seguirá vigente para toda la Patagonia, y por ende, para Neuquén. El Gobierno nacional ratificó que el régimen que abarata el costo del gas natural a los hogares de la región se mantiene tal cual está, sin modificaciones, según lo que trascendió de los últimos encuentros mantenidos en Buenos Aires.
Por qué la Zona Fría importa más acá que en ningún otro lado
Hay una realidad que no se negocia en estas latitudes: el invierno patagónico es largo, crudo y exige calderas, estufas y calefones trabajando a full durante meses. Por eso la tarifa diferencial no es un beneficio decorativo sino una herramienta concreta que alivia el bolsillo de familias que, de lo contrario, verían cómo la factura de gas se dispara hasta volverse impagable. Mantener la bonificación, entonces, significa que el descuento que ya venían recibiendo los hogares seguirá aplicándose punto por punto, sin cambios.
Para dimensionarlo en lo cotidiano me cruzo en conversación con Marta, vecina de 52 años del barrio Confluencia, que me lo resume sin vueltas: "Acá la estufa no se apaga de abril a octubre, te gastás una fortuna si no tenés el descuento, así que mientras sigan bonificando una parte del gas, por lo menos respirás". Esa es la pulseada que el Ejecutivo nacional acaba de decidir conservar.
Lo que se confirmó y lo que la confirmación no implica
El anuncio llega después de la reunión que el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, mantuvo en Buenos Aires con el ministro Luis Caputo y con Diego Santilli. En ese encuentro se cerró el compromiso de preservar el régimen para Neuquén y para las demás provincias patagónicas, algo que el propio Figueroa se encargó de ratificar al salir y que Santilli también confirmó al asegurar que la región seguirá dentro del esquema con las condiciones que ya estaban vigentes. El tema, vale recordarlo, no es nuevo: ya había sido parte de la reunión que Figueroa y Santilli habían sostenido el 19 de agosto en la Capital Federal, cuando se planteó la necesidad de sostener la reducción sin alteraciones.
Ahora bien, y acá va una aclaración que me parece fundamental para no llevarse sorpresas con la próxima boleta: ratificar la Zona Fría no equivale a un congelamiento general de las tarifas de gas. Lo que el Gobierno comunica es que el beneficio diferencial se mantiene y, por lo tanto, no habrá un aumento extra asociado a quitarlo. Pero el resto de los componentes de la factura puede moverse según las actualizaciones que correspondan. Es decir, se cuida un descuento clave, no se congela la factura entera.
- Se mantiene sin cambios la bonificación por Zona Fría para Neuquén y el resto de la Patagonia.
- No habrá un aumento derivado de la eliminación del régimen.
- El compromiso fue acordado tras una reunión del gobernador Figueroa con Caputo y Santilli.
- El beneficio ya había sido tema de un encuentro previo entre Figueroa y Santilli el 19 de agosto.
- La medida no congela el total de las facturas: solo blinda el descuento diferencial.
Cuando vuelvo a pensar en la escena del principio, la del frío que te recibe apenas cruzás la puerta de cualquier casa neuquina, me doy cuenta de que detrás de un anuncio así hay algo bastante más terrenal que un tecnicismo tarifario: está la posibilidad concreta de que Marta, y miles de familias como la suya, puedan prender la estufa un mes más sin que el número de la boleta se descontrole. La Zona Fría sigue, y en estas latitudes eso es, literalmente, un alivio.
