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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Cuando falta el aire y el tiempo corre: la fibrosis pulmonar que puede pasar dos años sin diagnóstico

Neumólogos y reumatólogos coinciden en que muchos pacientes llegan tarde a la consulta y en que las enfermedades autoinmunes pueden dañar los pulmones sin dar señales claras. Un recorrido por las advertencias de los especialistas y por lo que se recomienda hacer ante la sospecha.

Por Emanuel PaillalefSociedad · · hace 16 d
Cuando falta el aire y el tiempo corre: la fibrosis pulmonar que puede pasar dos años sin diagnóstico

La escena se repite más de lo que uno quisiera. Una persona, de esas que ya pasaron los sesenta, deja de subir las escaleras sin agitarse, deja de cargar las bolsas del supermercado sin quedarse sin aire, y lo atribuye a los años. A la edad. A que ya no es lo que era. Y sigue adelante, como si la falta de aire fuera un trámite más del calendario. Pero hay veces, demasiadas veces, en que ese silencio del cuerpo está diciendo otra cosa. Algo que en los consultorios de Buenos Aires se escucha cada vez con más preocupación: la fibrosis pulmonar, esa enfermedad que va dejando cicatrices en los pulmones como si fueran marcas de un daño que no se borra, puede tardar hasta dos años en ser diagnosticada. Y cuando aparece, muchas veces ya se llevó puestos meses de vida que se podían haber cuidado distinto.

El dato no es menor. Lo advirtió hace pocos días Juan Ignacio Enghelmayer, neumonólogo del Hospital de Clínicas y especialista en enfermedades pulmonares intersticiales, en una jornada que reunió a profesionales de distintas disciplinas. La advertencia apunta a una realidad que los médicos ven a diario: los síntomas son engañosos, el ritmo con que avanzan es variable, y los pacientes suelen llegar a la consulta cuando la cosa ya se hizo difícil de revertir.

Las señales que no hay que dejar pasar

Los especialistas coinciden en que la dificultad para respirar en actividades habituales y la tos seca persistente merecen una evaluación médica. No significa que esos signos sean, por sí solos, una fibrosis pulmonar, porque pueden tener muchas otras causas. Pero sí son motivo suficiente como para sentarse frente a un médico y contar lo que está pasando. Y hay un punto a cero: si la falta de aire se intensifica en pocos días o aparece ante esfuerzos mínimos, la consulta no puede esperar. No es un tema para el mes que viene. Es un tema para esta semana.

Enghelmayer insistió en algo que parece obvio y sin embargo se olvida seguido: la pérdida de capacidad para hacer esfuerzos no debe adjudicarse automáticamente al envejecimiento. Sí, estas enfermedades son más frecuentes después de los sesenta. Pero edad no es diagnóstico, y la falta de aire nunca es algo normal. Hay que buscarla, hay que preguntarla, hay que atenderla.

Qué es lo que pasa en los pulmones

La fibrosis produce cicatrices permanentes en el tejido pulmonar. Esas cicatrices endurecen al pulmón y le cuesta más trabajo mover el oxígeno hacia la sangre. Sus causas pueden ser varias. A veces está vinculada a enfermedades autoinmunes, esas en las que el sistema de defensa del cuerpo se confunde y ataca por error. A veces se relaciona con partículas que se inhalaron durante años, en un trabajo o en un ambiente. A veces, con medicamentos. Y cuando después de estudiar todo no se identifica una causa clara, se la llama idiopática, que es el modo médico de decir que no se sabe bien por qué pasó.

Conocer el origen no es un detalle. Es lo que define qué tratamiento se va a usar y cada cuánto hay que controlarse. Para orientarse, el especialista revisa los antecedentes clínicos del paciente, las exposiciones que pudo haber tenido a lo largo de la vida y los resultados de los estudios respiratorios. La tomografía de alta resolución es clave: permite ver esos cambios en el tejido que a simple vista no se notan. Y hay un detalle clínico que suele aparecer cuando el médico apoya el estetoscopio: un sonido parecido al velcro cuando se despega, un crujido fino que puede ser la pista que estaba esperando el profesional.

Cuando la enfermedad autoinmune ataca en silencio

Hay un capítulo aparte para las personas que ya tienen diagnóstico de enfermedades autoinmunes, y es un capítulo que a mí, como a cualquiera que camine los pasillos de un hospital, le pone los pelos de punta. No siempre hay síntomas respiratorios que avisen. A veces el pulmón se va comprometiendo en silencio, y el daño avanza mientras el paciente se siente bien. Por eso la advertencia que hizo Fabiana Montoya, jefa de Reumatología del Hospital Ramos Mejía, es clave. Las personas con esclerosis sistémica, dijo, deben ser evaluadas desde el momento del diagnóstico, sin esperar a sentir nada. En el caso de la artritis reumatoidea, la búsqueda se concentra en quienes tienen factores de riesgo determinados.

“En una cohorte argentina en la que participé, el 35 por ciento de los pacientes con enfermedad pulmonar intersticial asociada a autoinmunidad no presentaba síntomas respiratorios. Y dentro de ese grupo, el 40 por ciento tenía una afectación extensa en la tomografía.”Fabiana Montoya, jefa de Reumatología del Hospital Ramos Mejía

El número explica por qué los controles no pueden esperar a que aparezca la tos o la falta de aire. Si el daño está y no avisa, hay que ir a buscarlo. Eso es lo que recomiendan los especialistas: que en pacientes con estas enfermedades, los estudios estén agendados, que la tomografía esté pedida, que el neumonólogo y el reumatólogo hablen entre ellos. Porque en estas cosas, el que calla no siempre otorga. A veces el que calla está perdiendo tiempo.

Recuerdo ahora al vecino del primer párrafo, al que le costaba subir las escaleras y pensaba que eran los años. Tal vez eran los años. Pero tal vez no. Y la diferencia entre una cosa y la otra puede ser, literalmente, un viaje al consultorio a tiempo. La fibrosis pulmonar no se cura con voluntad ni se diagnostica con esperar. Se diagnostica con estudios, con un médico que escuche, y con un paciente que se anime a decir lo que le está pasando antes de que el cuerpo se lo diga de un modo más difícil de atender.

EP

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