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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Cuando la boca habla: lo que un diente perdido le avisa al resto del cuerpo

Una revisión de 14 estudios detectó que perder más de una pieza dental en la adultez mayor se asocia con un salto cercano al 50% en el riesgo de deterioro cognitivo. La inflamación de encías y la sequedad bucal completan un mapa de señales que conviene no desatender.

Por Emanuel PaillalefSociedad · · hace 6 d
Cuando la boca habla: lo que un diente perdido le avisa al resto del cuerpo

Lo escuché por primera vez en la sala de espera de un consultorio odontológico del barrio de Flores, mientras esperaba turno. Una señora de unos 73 años, que se presentó como María, le contaba a la recepcionista que hacía meses le faltaba una muela y que, desde entonces, notaba que le costaba masticar la carne y hasta pronunciar bien algunas palabras. La conversación me quedó dando vueltas y, unos días después, me topé con una revisión publicada en la revista JAMDA que, sin mencionarla a María, parece escrita pensando en ella y en miles de adultos mayores que atraviesan situaciones parecidas.

Lo que encontró la revisión sobre dientes y deterioro cognitivo

El trabajo agrupó 14 estudios previos y detectó que quienes habían perdido más de un diente en la adultez mayor presentaban cerca de un 50% más de riesgo de deterioro cognitivo y un 28% más de probabilidades de recibir un diagnóstico de demencia. Los autores fueron claros en un punto: se trata de una asociación estadística, no de una relación de causa y efecto comprobada, y aclararon que en el medio aparecen otros factores, como la inflamación prolongada, los hábitos de alimentación, el acceso a la atención odontológica y las enfermedades previas que pueda arrastrar cada persona.

Encías inflamadas, un problema que no se queda en la boca

La gingivitis, esa inflamación de encías que mucha gente naturaliza como algo menor, aparece en distintos estudios vinculada con enfermedades cardiovasculares, problemas pulmonares, obstrucciones en vasos sanguíneos y accidentes cerebrovasculares. Tampoco en estos casos se estableció causalidad directa, pero la asociación es lo suficientemente sólida como para que los especialistas recomienden incorporar los controles odontológicos dentro del seguimiento médico habitual, y no tratarlos como un tema aparte.

Cuando la gingivitis queda sin tratamiento, puede avanzar hacia los tejidos que sostienen los dientes y derivar en periodontitis, una afección que en etapas avanzadas termina en la pérdida de piezas dentales. Y acá aparece un costado menos clínico y más humano: María, la vecina de 73 años que escuché en Flores, me confirmó lo que muchos estudios describen, y es que la falta de dientes puede reducir la participación social. Algunas personas evitan conversar, sonreír o asistir a reuniones por incomodidad con su dentadura, y ese repliegue, con el paso de los meses, va sumando aislamiento durante la vejez.

Otros males frecuentes en la boca de los adultos mayores

La guía de Harvard Health Publishing repasa varios cuadros que aparecen con frecuencia en esta etapa de la vida y que vale la pena reconocer a tiempo:

  • Sensibilidad dental: aparece cuando las encías se retraen y dejan al descubierto parte de la raíz, o cuando hay bruxismo, el hábito de apretar o rechinar los dientes mientras se duerme. Una férula nocturna puede reducir la presión sobre las piezas, aunque la evaluación profesional es la que permite distinguir ese origen de otros que requieren un enfoque distinto.
  • Boca seca: ocurre cuando se produce menos saliva y se vuelve cuesta arriba masticar, tragar, hablar y hasta percibir los sabores. Es un efecto secundario frecuente de varios medicamentos y puede aparecer asociada a diabetes, accidentes cerebrovasculares, alzhéimer y algunas enfermedades que afectan el sistema inmune.

Me fui del consultorio con la sensación de que la boca funciona como un termómetro silencioso del resto del cuerpo, y de que prestarle atención a tiempo puede evitar dolores de cabeza bastante más grandes. María, mientras tanto, seguía en la sala de espera esperando que la llamaran para hacerse un arreglo que, según me dijo antes de despedirse, venía postergando hacía rato. La próxima vez que tenga un turno, le voy a preguntar si ya lo concretó.

EP

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