Valencia se subió al colectivo: 105-92 a ASVEL y a seguir de racha en la Euroliga
Mirotic y Shorts se comieron la segunda mitad en Francia, el Naranja sigue invicto y arriba en Europa, y Corbalán tuvo sus minutos con una asistencia.
Arrancamos con la jugada que me dejó tarareando toda la noche: el pase entre piernas de TJ Shorts para que Mirotic la mandara a guardar y sellara, de un plumazo, la diferencia definitiva. Fue el golpe de nocaut en el tercer cuarto, el momento exacto en el que Valencia Basket le torció el cuello a ASVEL y se trajo un 105-92 desde Francia que lo mantiene como uno de los líderes de la Euroliga, todavía sin manchas en el récord.
Porque esto no fue un paseo, ojo. Los primeros veinte minutos fueron de ASVEL, con un Patty Mills encendido como en sus mejores noches: 19 puntos antes del descanso y 26 al final del partido. El australiano fue una pesadilla para la defensa del Naranja, que llegó a verse en desventaja y con la condición de invicto colgando de un hilo.
El punto de quiebre estuvo en el vestuario
El entretiempo le vino como anillo al dedo a Valencia. Lo que salió en la segunda parte fue otro equipo: defensa con dientes, control del ritmo y dos cerebros bien encendidos en ataque. Mirotic cerró con 22 tantos y Shorts firmó 17 puntos con seis asistencias, una sociedad que entre ambos sumó 39 y que se adueñó del partido cuando más lo necesitaban. Los dos respondieron cuando la cosa se puso brava, y eso, en esta clase de competencias, vale oro.
Y hubo un detalle que me hizo ruido: Gonzalo Corbalán sumó cinco minutos en cancha. Pocos, sí, pero los usó: dejó una asistencia y se movió con criterio. En una rotación ajustada por el nivel del rival, cada segundo cuenta, y al pibe le tocó aportar en lo suyo.
El próximo capítulo: el fixture que viene
La semana que viene, el Naranja se prepara para un cierre de año calendario que pinta movido: jueves recibe en la Fonteta y el domingo, seguramente, abrirá una nueva ventana europea. Habrá que estar atentos al parte médico, porque en este tipo de rachas el cuerpo suele pasar factura. Por lo pronto, Valencia demostró que tiene carácter para revertir contextos adversos, algo que en esta Euroliga se paga a precio de líderes. Yo me voy tranquilo: el equipo responde, los nombres aparecen y la ilusión sigue intacta.
