Una productora audiovisual que peleó contra el cáncer de mama se grabó manejando para sacudir a las mujeres con una sola frase
María José Riera, diagnosticada en 2020 y autora del libro Fue un buen verano, difundió un video desde su auto camino a sus controles periódicos y dejó un mensaje que va directo al corazón de octubre: priorizarse.
Hay personas que convierten un trámite médico en un acto militante, y después está María José Riera, que se grabó manejando hacia el centro de estudios para sacudir a medio mundo con una frase que parece simple pero duele: Pónganse primero en su lista. Lo dijo en octubre, el mes rosa por excelencia, y lo dijo mientras iba rumbo a una jornada entera de chequeos, no después de un café con amigas ni en una sobremesa dominguera. Lo dijo con la naturalidad de quien sabe que la diferencia entre un susto y un diagnóstico temprano puede ser literalmente un turno sacado a tiempo.
El video, la declaración y los porqués
El video dura lo que un semáforo en rojo yendo para el hospital. Riera lo subió a sus historias de Instagram y eligió hablar desde el lugar más cotidiano que existe (un auto, con la ciudad pasando por la ventanilla) para decir algo que muchos callan: tengo turno, voy contenta, me prioricé. En criollo: dejó de postergarme. Esa es la posta del mensaje, y lo voy a repetir porque viene bien repetirlo: dejá de postergarte.
“Especialmente en este octubre, chicas, háganse todos los controles necesarios.”María José Riera
- Recibió el diagnóstico el 24 de noviembre de 2020, en una peluquería, con los papelitos de los claritos todavía en la cabeza.
- La operaron el 9 de diciembre de ese mismo año.
- En 2021 completó quimioterapia y radioterapia.
- En ese período, tras 35 años de matrimonio, tomó la decisión de separarse.
- Perdió a una sobrina por la misma enfermedad, lo que reforzó su prédica sobre los chequeos anuales.
- Actualmente está en la etapa de controles periódicos para descartar que reaparezca el tumor.
El libro, las amigas y la reconstrucción de la vida
La experiencia no se quedó en un archivo médico: se transformó en libro. Fue un buen verano, su primer título, reconstruye para sintetizar esos meses en los que un grupo de amigas directamente se mudó a su casa para acompañarla durante la quimioterapia. Riera lo define como un libro dedicado a la amistad femenina, y no es un detalle menor en un país donde a veces se escucha que las mujeres no se bancan entre sí. Ahí están ellas, mudándose, sosteniendo, firmando como coequiperas en pleno tratamiento. La escena para tener en cuenta cada vez que alguien dice que las amigas son puro chisme.
La decisión de separarse también está ahí, escrita y explicada por la propia Riera. No quería cargar con la angustia de alguien que no podía acompañarla ni tenía las herramientas emocionales para hacerlo. Es una frase dura, pero no es venganza: es el recorte limpio que muchas veces hay que hacer cuando aparece un diagnóstico y la red de contención no incluye a quien uno esperaría que estuviera. Lo aclaro porque no se trata de romantizar las rupturas, sino de entender que a veces la salud se entiende al alejar ciertas cosas.
Mi recomendación sin vueltas
Saca el turno. No mañana, no la semana que viene, no cuando termines la temporada de la serie. Saca el turno hoy, aunque sea para octubre que ya está en curso, y si este año no podés, agendalo con nombre y apellido en el celular como se agenda el cumple de la suegra. Si te da fiaca, mirá el video de Riera de nuevo, miralo otra vez, y acordate de que ella se filmó yendo al control con alegría, no con miedo. Esa es la diferencia. Esa es la posta.
