Penal cobrado, penal anulado: Lamolina dio el golpe más insólito del domingo en Floresta
El árbitro sancionó una falta dentro del área a los 87 minutos, aguantó 24 minutos de tumulto y terminó cobrando tiro libre fuera del área en el 0-0 entre el Albinegro y el Tomba. La Dirección Nacional de Arbitraje salió a aclarar qué pasó.
Arrancó la jugada clave a los 87 minutos: Nicolás Lamolina cobró penal para Godoy Cruz por una infracción de Iván Zafarana sobre Axel Rodríguez. El Albinegro se le fue encima, los jugadores del Tomba también, y lo que parecía un final caliente terminó siendo un bochorno de casi media hora en Floresta.
Porque el partido se detuvo. Algunos jugadores locales quisieron mostrarle imágenes desde un celular, el juez las rechazó de plano y, después de 24 minutos de discusión, dio marcha atrás: mantuvo la roja a Zafarana pero mudó el penal por un tiro libre directo fuera del área. El Tomba no pudo quebrar el cero y se fue con un punto que, por la situación, sabe a poco.
La palabra del juez
“En primera instancia veo juego brusco grave y veo que fue en la línea. El asistente Méndez me menciona que era al límite y que no estaba seguro de que fuera penal. Apareció un celular, no quería que me mostrara esa imagen. Solo me apoyé en mi asistente.”Nicolás Lamolina
Qué dice el comunicado oficial
Al día siguiente, la Dirección Nacional de Arbitraje sacó un comunicado firmado por Federico Beligoy para terminar con las especulaciones. La idea central es una sola: la decisión se apoyó en lo que le dijo desde la línea el asistente Agustín Méndez, no en imágenes de teléfonos ni en nada que viniera de afuera. El texto remarca que Méndez, ubicado en posición perpendicular al área, le transmitió al árbitro que la falta existió pero que ocurrió afuera de la zona penal. El escrito descarta de lleno las versiones que hablaban de un cambio de criterio a partir de celulares o cualquier otro recurso tecnológico ajeno al equipo arbitral.
- La Primera Nacional no tiene VAR ni sistema de videoarbitraje.
- El reglamento prohíbe que los árbitros miren imágenes externas o reciban datos por medios ajenos al equipo de trabajo.
- Lamolina también había cobrado antes otro penal para el Tomba, que Martín Pino falló.
- En el tramo final, el tiro libre que reemplazó al penal no terminó en gol y el marcador quedó 0-0.
Me quedo con esto, querido lector: una decisión tan insólita como la de Lamolina no la veía en el ascenso desde hace rato. El Albinegro se llevaba un punto con sabor a victoria por la pelea que dio en medio del caos, el Tomba se va de Floresta con la bronca lógica de un penal que se cocinó y se desactivó, y el arbitraje argentino, otra vez, terminó discutiendo más por sus formas que por sus fallos. El Naranja mendocino y el conjunto de Floresta tienen que pasar rápido la página: el próximo fin de semana el fixture los obliga a volver a jugar, y esta vez, ojalá, con menos novelas que contar.
