Paredes, el capitán que se rompe: se pierde la semi con Vasco y el superclásico queda en el aire
El mediocampista volvió a quedar afuera por una lesión muscular —la sexta del año— y estará al menos tres semanas fuera de las canchas. Boca lo pierde en la Copa Sudamericana y reza para llegar al choque con River.
A los 16 minutos de haber entrado, Paredes volvió a pinchar el muslo. Se agarró la parte de atrás, miró al banco y se sentó. La imagen ya es repetida: el capitán de Boca se rompe, otra vez, siempre en la misma zona. Esta vez es un desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho, el más grave de los cinco musculares que acumula en el año. Y el timing es cruel: justo cuando llega el momento del año donde el equipo necesita a su caudillo.
Lo que pierde Boca esta semana
El mediocampista se pierde los dos partidos de la semifinal de la Copa Sudamericana contra Vasco da Gama: la ida en la Bombonera y la revancha en San Pablo. Existe la chance de que viaje a Brasil para estar con el plantel, aunque sin jugar. Rodolfo Arruabarrena, el técnico del Albinegro, ya mueve las piezas: Williams Alarcón entró ante Instituto como primera respuesta, Camilo Rey Domenech —que viene de recuperarse de una molestia en Reserva— es el que más se ajusta al perfil, y Tomás Belmonte es el reemplazante más frecuente del capitán en el ciclo.
El historial 2026 que preocupa
- Abril: molestia en el isquiotibial derecho durante el superclásico en el Monumental.
- Mayo: desgarro en el mismo isquiotibial derecho antes del Mundial; llegó con lo justo a la Copa y recién sumó minutos ante Austria.
- Agosto: problemas en el isquiotibial izquierdo frente a Platense.
- Septiembre: repitió la zona contra Vélez por Copa Argentina.
- Octubre: nuevo desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho ante Instituto — la quinta lesión muscular del año, la sexta en total.
Cinco lesiones musculares en un calendario. Es la cifra que mejor explica un presente que preocupa más por la fragilidad que por el juego. Cada vez que el enganche toma ritmo, el cuerpo le pasa la factura. Y esta vez la factura es la más cara: afuera en la Copa y en el superclásico del 1° de noviembre en la Bombonera, donde su presencia depende de cómo evolucione la semana. Las tres semanas de recuperación coinciden justo con la fecha del cruce con el Millonarios, así que el alta médica se vuelve una carrera contra el reloj.
Los números, paradójicamente, lo bancan
Sorpresa: con Paredes en cancha la efectividad de Boca es del 60 por ciento; sin él, del 59. En los nueve partidos de 2026 que el capitán se perdió, el equipo registró cuatro victorias, cuatro empates y una caída. Los números son parecidos. Pero el fútbol no se mide solo con la calculadora. La dinámica cambia cuando falta el que pide la pelota, el que marca los tiempos y el que se hace cargo en los momentos bravos. Eso no lo reemplaza ningún planilla.
Lo que viene ahora para el Xeneize es durísimo: sábado 25, la ida contra Vasco en la Bombonera; el martes o miércoles siguiente, la revancha en Brasil. Y en el horizonte, asoma el superclásico del 1° de noviembre. Tres semanas justas, margen mínimo, cuerpo quebrado y chance abierta. Paredes ya conoce esta película. La diferencia es que esta vez la factura la paga él y, de rebote, todo Boca.
Te puede interesar
