Neuquén transita un viernes gris y ventoso, con la cordillera como el escenario más crudo del finde
La capital tendrá una jornada fresca con máximas que apenas rozarán los 16 grados, mientras la zona de los lagos y las ciudades del centro provincial se preparan para ráfagas que el sábado podrían superar los 80 kilómetros por hora. El alivio recién asomará el lunes, después de un domingo todavía helado en la montaña.
Cuando salí a la calle esta mañana, en Neuquén capital el aire ya tenía esa textura que corta la cara antes de que uno termine de ajustar el cuello de la campera. El cielo estaba tapado por una manta gris que se fue cerrando con el correr de las horas, y el viento del oeste no aflojó en ningún momento, así que la jornada se presentó como una de esas en las que uno termina agradeciendo llegar a un lugar cerrado y con calefacción. La máxima no pasó de los 16 grados y, hacia la noche, el termómetro se arrimó a los 4, un número que en la sensación térmica se sintió todavía más bajo por las ráfagas que soplaron hasta 35 kilómetros por hora.
Caminando por el centro, me crucé con Marta, una vecina de 52 años que esperaba el colectivo con las manos hundidas en los bolsillos y una sonrisa de resignación. "Mirá, yo nací acá y todavía me agarra desprevenido este frío de agosto. Lo que más me molesta es el viento, porque te pasa por encima de la ropa y no hay forma de zafar", me dijo, antes de aclarar que tenía pensado quedarse en casa todo el fin de semana "leyendo y tomando mate, que para eso está el domingo". Su plan coincide bastante con lo que anticipa la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas, que prevé un sábado y un domingo más estables en la capital, con un ascenso gradual de la temperatura y cielo que pasará de cubierto a parcialmente nublado.
La cordillera, en modo invierno puro
El panorama cambia de manera brusca cuando uno se aleja del valle y se mete en la zona de los lagos. Ahí el viernes arrancó con cielo cubierto, una máxima que apenas arañó los 0 grados y nevadas débiles durante la noche que dejaron el termómetro clavado en los 2 grados bajo cero. El viento del oeste y noroeste sopló en ráfagas de hasta 43 kilómetros por hora, lo que vuelve a esas jornadas especialmente incómodas para circular por las rutas de montaña.
De acuerdo con el reporte oficial, las nevadas se van a sostener durante todo el sábado y el domingo, y las mínimas nocturnas pueden tocar los 6 grados bajo cero hacia el cierre del fin de semana. Recién a comienzos de la semana que viene se espera una normalización, algo que los trabajadores turísticos y los vecinos de la zona suelen mirar con atención porque define cómo arrancan los movimientos turísticos del último tramo de agosto.
Zapala, Cutral Co y Plaza Huincul, con el viento como protagonista
- La temperatura máxima del viernes rondará los 10 grados y la mínima bajará a 6 grados, con cielo variable durante el día y cubierto hacia la noche.
- El viento del noroeste promediará los 29 kilómetros por hora, con ráfagas que alcanzarán los 41 kilómetros por hora.
- El sábado será la jornada más complicada, con ráfagas que podrían superar los 80 kilómetros por hora, un dato clave para quienes tengan que circular por la ruta.
- El domingo se espera cielo despejado, pero con una caída brusca de la mínima hasta los 2 grados bajo cero.
En síntesis, el finde largo ofrece dos Neuquén bien distintos: el del valle, que tiende a la calma y al ascenso de la temperatura, y el de la cordillera y el centro provincial, donde el viento y el frío seguirán marcando la agenda. Para quienes tengan planes de salir, la recomendación práctica pasa por cargar la mochila con ropa de abrigo de más, controlar el estado de las rutas antes de emprender viaje y, sobre todo, no subestimar las ráfagas, que son las que más complicaciones generan tanto en la ciudad como en los caminos de montaña.
