Neuquén en alerta: el cielo se viene encima y recomiendan no salir de casa
Cinco departamentos del interior están bajo alerta naranja por tormentas con granizo y ráfagas, y otros tantos quedaron en alerta amarilla. El Servicio Meteorológico advierte acumulados de hasta 50 milímetros en pocas horas y pide tener un kit de emergencia listo.
El lunes arrancó con un cielo que ya venía cargado y, a medida que pasaron las horas, se fue poniendo más pesado. Desde temprano el parte del Servicio Meteorológico Nacional empezó a sonar fuerte: varios departamentos del interior neuquino están bajo alerta naranja por tormentas eléctricas, caída de granizo y ráfagas intensas de viento, mientras que otras zonas de la provincia quedaron en alerta amarilla con acumulados menores pero igualmente complicados.
Los departamentos más comprometidos
El nivel naranja rige para Loncopué, Picunches, Ñorquín, Añelo, Pehuenches y Chos Malal, donde se esperan lluvias que podrían acumular entre 20 y 50 milímetros en períodos cortos, con posibilidad de superar ese umbral en puntos localizados. La peor parte de la jornada se concentraría en la tarde y la noche, según el informe oficial.
- Quedarse en casa salvo que sea estrictamente necesario salir.
- Permanecer lejos de puertas y ventanas durante la tormenta.
- Retirar o asegurar objetos sueltos que el viento pueda arrastrar.
- Mantener limpios desagües y sumideros para evitar anegamientos.
- Desconectar electrodomésticos y cortar la luz si entra agua a la vivienda.
- No circular por calles anegadas: el agua puede ocultar pozos y peligrosas.
- Armar un kit con agua potable, alimentos no perecederos, botiquín, radio a pilas y linterna.
- Tener el teléfono cargado y los números de Protección Civil, Bomberos y Policía a mano.
- Buscar refugio inmediato en un edificio, una casa o un vehículo cerrado si la tormenta sorprende al aire libre.
Las zonas bajo alerta amarilla
En amarillo quedaron Confluencia, Picun Leufu, Catán Lil, Collón Curá, Zapala y los sectores bajos de Aluminé, Huiliches y Lácar, con acumulados previstos de entre 10 y 20 milímetros, granizo ocasional y ráfagas. En las áreas de mayor altura no se descarta la caída de nieve.
Un cierre a la altura de las circunstancias
Después de una recorrida mental por los partes y de escuchar lo que se comenta en las últimas horas entre conocidos, una cosa queda clara: la prudencia vale más que cualquier apuro. Quien tenga que salir, que lo haga con el teléfono cargado, los números de emergencia guardados y el kit listo. Quien pueda quedarse en casa, mejor. Como me decía esta mañana un vecino de Cutral Có, Roberto, de 53 años, mientras acomodaba las macetas del patio: "uno ya vio llover muchas veces acá, pero cuando el parte dice naranja, lo mejor es hacerse el sordo y quedarse adentro". Al final, en Neuquén, cuando el cielo se pone así, la mejor tormenta es la que se mira por la ventana.
