Monfils se va de Flushing Meadows como vino: con una sonrisa y la tribuna de pie
El francés cayó en segunda ronda del US Open ante Learner Tien y cerró más de dos décadas en los Grand Slams con un emotivo discurso en el Louis Armstrong Stadium. Tuvo que interrumpir el llanto para poder hablar.
La pelota se fue larga por última vez. Del otro lado de la red, Learner Tien se quedó con los brazos arriba y el estadio entero se olvidó del resultado. Lo que quedaba en el Louis Armstrong Stadium era a Gaël Monfils, de rodillas, con la mano en el pecho, intentando ordenar una emoción que le ganaba por goleada. Tuve que pasar el trapo, literalmente. El francés se secó las lágrimas con la toalla antes de tomar el micrófono y despedirse como él sabe: con una sonrisa enorme y la palabra justa.
Un cierre a la altura de su carrera
Monfils perdió 6-3, 6-3 y 6-4 frente al estadounidense de 19 años en la segunda ronda del US Open y le puso fin a su historia en los Grand Slams. No es un retiro formal del circuito, pero sí el último capítulo en los majors, esa categoría que él siempre sintió como su escenario favorito. El complejo de Flushing Meadows le entregó una plaqueta, le pasó un video con momentos de su paso por Nueva York y le cantó el nombre como si fuera un hit de rock. Y Monfils, fiel a su estilo, se lo devolvió con humor y con el corazón en la mano.
“Vine aquí en 2003 para el torneo juvenil por primera vez, y aquí estoy en 2026, así que ha sido un viaje larguísimo. Sentí todo el amor durante todos estos años, y puedo decirles que ustedes son mi segundo mejor público, por supuesto después de París, pero están allá arriba.”Gaël Monfils, en su discurso de despedida en el Louis Armstrong Stadium
El discurso fue corto pero preciso. Monfils agradeció, se definió como un showman empedernido y reconoció que la cancha le dio mucho más que títulos: le dio pertenencia. Ha sido un absoluto honor para mí jugar todos estos años frente a ustedes, intentar dar lo mejor de mí, tratar de ofrecer un tenis de alto rendimiento, pero también darles un gran espectáculo, dijo antes de cerrar con un gracias, Nueva York que se perdió entre los aplausos. La escena me remitió a otras despedidas enormes en majors: la de Federer en Laver Cup, la de Nadal en Roland Garros 2024. Mismo ruido emocional, distinto escenario.
Una carrera que excedió los números
- Debutó en el cuadro principal del US Open en 2005, con derrota ante Novak Djokovic en cinco sets.
- Alcanzó el puesto 6 del ranking ATP en noviembre de 2016.
- Sumó 13 títulos individuales, todos en ATP 500 y ATP 250.
- El martes pasado, el estadio le cantó el feliz cumpleaños por sus 40 años.
- Este jueves recibió una plaqueta commemorativa del torneo antes de su último partido en un Grand Slam.
Más allá del palmarés, Monfils fue una rareza querido del tenis moderno: un jugador que podia perder un partido y hacer ganar a la tribuna. Suspiradas, dejadas imposibles y sonrisas cómplices con el público fueron su marca registrada, esa que lo llevó a ser comparado con un showman más que con un tenista clásico. A los 40 años, se va de los Grand Slams con la frente alta y el público de pie. Que es, en definitiva, la mejor forma de hacerlo.
