Messi se sacó los botines de la selección con un 3-0 a Benín y la sonrisa de haberlo ganado todo
El capitán jugó su último partido con la celeste y blanca, convirtió un gol y alcanzó los 126 tantos con Argentina. Después, dejó una carta en la que agradeció a su familia, recordó a Maradona y recibió el saludo de Cristiano Ronaldo.
El Monumental se llenó para ver a Messi una vez más. Y el diez no falló: tocó en los tres goles del 3-0 sobre Benín y cerró su historia con la selección con la frente alta. Asistencia a Otamendi, participación en el tanto de Nico Paz y un penal convertido para decir chau como se debe: con la pelota en la red.
La noche quedará guardada para siempre. El capitán se paró en el círculo central, habló ante 80 mil personas y se fue con un aplauso largo. Al rato, ya en su casa, abrió Instagram y escribió: "Ayer fue mi último partido y ya extraño vestir la celeste y blanca". La publicación juntó más de un millón de Me Gusta antes de los diez minutos y se llenó de mensajes, entre ellos el de Cristiano Ronaldo, que le mandó un abrazo y reconoció lo que hizo con Argentina.
Números que asustan
- 126 goles en 208 partidos con la selección mayor.
- Cuatro títulos: Copa América 2021, Finalissima 2022, Mundial de Qatar 2022 y Copa América 2024.
- 69 asistencias y más de 21 años de carrera internacional, desde su debut el 17 de agosto de 2005.
Lo que más me quedó de todo esto es la carta. Messi se sentó y escribió lo que no le alcanzó con el discurso. Agradeció a la familia, a los amigos, a los compañeros y a los entrenadores. Mencionó a Diego Maradona con cariño y reconoció a los clubes que lo dejaron sumarse a la selección cada vez que se lo pidió. También habló de fe. Todo eso en un texto largo, sentido, de esos que se leen dos veces.
Yo lo miro desde este lugar y me sigue pareciendo una locura lo que hizo este pibe. Debutó muy joven, se fue dos veces, volvió y ganó todo lo que se puede ganar con la camiseta más pesada del mundo. Lo comparo con aquella noche en la que un Maradona desconocido se presentó en el primer partido de su vida con Argentina: acá también hubo debut, hubo consagración y hubo despedida. Son historias distintas, pero las dos se cruzan en la línea de cal del Monumental.
La semana que viene arranca la fecha de eliminatorias y la selección va a tener que acostumbrarse a jugar sin él. Una rareza: durante más de dos décadas el número 10 fue Messi. Ahora habrá que ver quién se anima a tomar la responsabilidad, aunque sea un poquito. Mientras tanto, en mi archivo personal queda este último 3-0 a Benín como cierre perfecto: con gol, con pasarela en el campo y con Cristiano saludando desde el otro lado del mundo.
