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Luciano Castro se calza la camperita de Jack Twist y se lleva el Secreto en la Montaña al interior

Tras la salida confirmada de Benjamín Vicuña por compromisos con el cine español y chileno, Esteban Lamothe bancó a su reemplazante y ya se frota las manos con la gira que viene.

Por Carla SanhuezaCultura y espectáculos · 27 de agosto de 2026 · hace 1 h

Hay algo casi poético en que la historia de dos pastores atrapados en la nieve termine resolviéndose en una sala de Buenos Aires, con reemplazos confirmados y giras por el interior. Pero ese es el síndrome de los culebrones del teatro porteño: la ficción sigue aunque se caigan los intérpretes. Y acá pasó lo que tenía que pasar: Luciano Castro agarró la mochila de Jack Twist que dejó Benjamín Vicuña y se la puso al hombro con una felicidad casi sospechosa.

Vicuña lo anunció el 18 de agosto y cumplió con el manual: avisó con seis semanas de anticipación que se va por compromisos cinematográficos previos con los directores Álex de la Iglesia y Matías Bize. Vamos, no es un capricho, son contratos firmados antes de subirse a las tablas. Lo de "la obra sigue" lo dijo él mismo, como queriendo sacarse de encima cualquier fantasma de renunciamiento tumultuoso.

Lamothe se jugó entero por el nombre

Quien destapó la novela fue Esteban Lamothe, que no tuvo mejor idea que confirmar él mismo al reemplazante. Literal. "Creo que está 99,99% confirmado que es Luciano Castro", tiró, como quien líquida un rumor en una frase y se va a tomar un cortado. Y por si faltaba merchandising, agregó que la idea de sumarlo fue suya. No del productor, no del director, de él. Lamothe se puso la gorra de casting y eligió a su propio compañero de ruta.

“Me gusta cómo actúa y me parece que puede hacer muy bien a Jack Twist.”Esteban Lamothe

Sobre la elección, Lamothe explicó las razones que lo convencieron de pensar en Castro para un papel que pide vulnerabilidad a granel (spoiler: no es un policial). Y, ya con el casting cerrado, contó cómo reaccionó el protagonista de cuando le ofrecieron el puesto: "Estaba súper, súper contento". Doble superlativo incluido, que en idioma actoral equivale a pegar el grito al cielo.

  • Vicuña se despide en seis semanas para rodar con Álex de la Iglesia y Matías Bize.
  • Luciano Castro lo reemplaza como Jack Twist en la versión teatral.
  • Esteban Lamothe confirmó la incorporación y dijo que la idea fue suya.
  • El elenco se prepara para una gira por el interior del país.
  • Lamothe admitió que tuvo que reaprender a entregarse sin distancia para sostener un melodrama sin red.

(Nota al margen: quien haya intentado convertir una secuencia rodada en las Rocallosas a tres metros de un escenario sabe que la pulseada técnica es feroz. Lamothe lo resumió sin vueltas: "Es muy difícil. Más una película que está plagada de planos abiertos, montañas, ovejas". Traducido: achicar la cordillera a un escenario es casi criollo compararlo con meter un asado en una caja de zapatos.)

El debut en Buenos Aires y la próxima parada

La obra viene pisando fuerte desde mayo en la cartelera porteña, con una respuesta de público que el elenco prefiere no tentar. Con Castro ya en el horizonte, el plan inmediato no es quedarse en la capital: la producción estira la temporada hacia una gira por el interior, la clásica movida que llena estacionamientos de camiones y transforma hoteles de pueblos en camarines collectifs. Si sos de los que viajó cuatro horas para ver una función y volvió con valija de fotos, ya tenés plan.

Ahora bien, el dato que sigue sonando en mi cabeza es el de Lamothe describiendo su propia transformación actoral. Dijo, ni más ni menos, que "volví a aprender a entregarme por completo a algo, porque es un melodrama y el melodrama hay que actuarlo muy vulnerable, sin distancia, sin opinión". Eso lo dice un actor curtido por la pantalla chica hablando de volver a la tabula rasa. Cuando un tipo así te cuenta que tuvo que desarmarse pieza por pieza para sostener un papel, conviene tomar nota.

Recomendación sin vueltas: si nunca viste la obra en Buenos Aires, esta es la última ventana para llegar con Vicuña. Si te lo perdiste o directamente te copa Castro, ojo con la gira del interior: suelen agotarse rápido y siempre conviene tener la butaca reservada antes de escuchar la palabra localidades. Y si vas con alguien que no leyó la novela, adelantale que, más allá del despliegue, lo que se lleva puesto es el corazón.

CS
Carla SanhuezaCultura y espectáculos

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