Los vehículos extrazona ya explican casi uno de cada diez patentamientos en lo que va del año
La Argentina acumula 34.322 unidades alcanzadas por el arancel del 35% entre enero y agosto, con una oferta que combina marcas tradicionales y nuevas firmas asiáticas y con híbridos que ingresan libres de gravamen por un cupo específico.
Entre enero y agosto de 2026 se patentaron en la Argentina 363.019 automóviles y vehículos comerciales de pasajeros, de los cuales 34.322 correspondieron a modelos alcanzados por el arancel extrazona del 35%, lo que equivale al 9,5% del total. La cifra fue proporcionada por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) y muestra un comportamiento estable del mercado respecto del mismo período del año anterior, cuando la participación de los vehículos importados con ese gravamen se ubicaba en valores cercanos.
La oferta de autos importados que paga el 35% convive con un cupo anual de 50.000 unidades de híbridos y eléctricos que ingresan sin ese cargo. En la práctica, esa diferencia puede aparecer dentro de una misma gama, según explicó a este medio un gerente de una terminal china. Un ejemplo es el Haval H7, que se presentó con una variante híbrida incluida en el cupo libre de arancel y otra naftera con tracción 4x4 fuera del beneficio. Ambas se comercializan a precios similares, apenas por debajo de los 38.000 dólares, tras una operación que combinó una reducción del margen con una mejora en el precio de origen.
La Ford Territory, líder entre los importados
El caso más elocuente de esa convivencia es el de la Ford Territory, proveniente de China. De sus cuatro versiones, tres son nafteras y tributan el 35%, mientras que la híbrida está exenta. En los primeros ocho meses del año se vendieron 13.848 unidades, de las cuales 6.561 correspondieron a la variante híbrida. Las versiones alcanzadas por el arancel concentraron el 53% de las ventas del modelo, que fue el más patentado entre los importados y se ubicó en el quinto puesto del mercado general, por detrás de la Toyota Hilux, la Ford Ranger, el Fiat Cronos y el Peugeot 208, todos de fabricación nacional.
El universo de modelos gravados con el 35% incluye también propuestas de marcas generalistas ya instaladas en el país, entre las que se cuentan la Ford Everest, los Peugeot 408, 3008 y 5008, la Renault Koleos y las Hyundai Tucson y Santa Fe. En paralelo, se sumaron alternativas nafteras de Baic, Haval, Jetour y MG, firmas de origen asiático que vienen ampliando su presencia en los concesionarios argentinos.
La lógica del cupo y la sustentabilidad de la red
La decisión de ampliar la gama con versiones nafteras responde, según las propias terminales, a la necesidad de sostener la estructura de concesionarios, repuestos y servicios de posventa. Alejandro Nicolini, gerente general de GWM (Great Wall Motors), lo resumió con una frase directa: "Necesitamos vender más autos nafteros que híbridos, porque no tienen límite y los otros sí". La explicación apunta al techo de 50.000 unidades anuales para híbridos y eléctricos libres de arancel, una restricción que no rige para los modelos a combustión.
En el balance, los patentamientos de vehículos importados con arancel crecieron en línea con el mercado, sin alterar de manera significativa la participación relativa que tenían en agosto de 2025. Resta confirmar cómo evolucionará esa proporción en el último cuatrimestre, cuando se concrete el ingreso de nuevos lotes de marcas asiáticas y se defina si el cupo de híbridos y eléctricos alcanza para cubrir la demanda hasta fin de año.
