Los semáforos de Neuquén ahora piensan: cómo funciona el corredor que se reinventa en Leloir y Doctor Ramón
La capital neuquina puso en marcha su primera calle troncal con semáforos adaptativos, cámaras lectoras de flujo y paneles LED conectados al Centro de Información Urbana del ETON. La Municipalidad ya tiene en la mira a la Avenida Mosconi como próxima beneficiaria y analiza extender la tecnología a Jujuy, Salta, San Martín y Belgrano.
Amanecí en Neuquén con esa sensación que tenemos quienes vamos y volvemos del trabajo todos los días: la de pelearle al semáforo como si fuera un rival personal. Por eso, cuando crucé Leloir a la altura de Doctor Ramón y noté que el verde se estiró unos segundos más de lo habitual, parpadeé, miré el reloj y entendí que algo había cambiado. No era intuición mía: desde el viernes, ese corredor opera con semáforos inteligentes, los primeros calle troncal adaptativa que la ciudad se anima a probar a gran escala.
La diferencia, para los vecinos, se siente en el volante y se ve en el paisaje urbano. Ya no se trata de un puñado de luces que cambian cada tantos segundos sin importar si hay tres autos o treinta. Ahora hay controladores digitales, cámaras lectoras de flujo vehicular, cartelería vial dinámica con paneles LED y señalización horizontal y vertical completamente renovada. Todo eso, además, se conecta con el Centro de Información Urbana que la Municipalidad tiene montado en el ETON, donde personal técnico monitorea en tiempo real el estado de cada cruce y puede meterse en el sistema ante cualquier incidente o emergencia, como me lo describió una fuente del área de Tránsito.
Por qué Leloir y Doctor Ramón fueron las elegidas
La elección no fue caprichosa. Leloir y Doctor Ramón es uno de los corredores más transitados de la capital, usado a diario por vecinos de Neuquén y también de localidades cercanas que ingresan a la ciudad por ese eje. "Es un punto neurálgico, lo que nos pasa ahí lo sentimos en toda la red", me dijo Carlos, un remisero de 52 años que desde hace más de veinte maneja por esa avenida y ayer se sorprendió con los carteles LED que ahora le avisan cuando se acerca un colegio o cuando hay un imprevisto en la calzada.
“La idea es empezar a registrar cómo se comporta el tránsito en la arteria principal de la ciudad cuanto antes, para tomar decisiones con datos y no a ojo.”Noelia Rueda Cáceres, subsecretaria de Coordinación Administrativa e Institucional
La funcionaria me explicó que el sistema no solo regula luces: también captura información de flujo que va a servir de insumo para planificar las próximas intervenciones. Y la próxima ya tiene nombre y apellido: la Avenida Mosconi, que será el segundo tramo en sumarse, tanto en los sectores que hoy están en obra como en los que todavía no, porque la intención es empezar a medir comportamiento vehicular allí lo antes posible.
Qué viene después
Neuquén tiene hoy 338 intersecciones semaforizadas, y la actualización se financia con fondos propios del Municipio. Después de Mosconi, la segunda etapa que ya se analiza incluye a las avenidas Jujuy y Salta, y más adelante a San Martín y Belgrano, aunque esa fase todavía está atada a lo que arrojen los datos del nuevo sistema.
- Qué cambia para el conductor: los tiempos de verde se ajustan según la cantidad de vehículos detectada en cada carril.
- Qué se ve en la calle: cámaras lectoras de flujo, paneles LED con mensajes sobre escuelas o imprevistos y señalización renovada.
- Dónde se mira todo: en el Centro de Información Urbana del ETON, con monitoreo en tiempo real.
- Qué falta: extender la tecnología a Mosconi y, en una segunda etapa, a Jujuy, Salta, San Martín y Belgrano.
Volví a Leloir al final de la tarde, ya con el sol cayendo y el tránsito pesado de regreso a casa. Me crucé otra vez con Carlos, el remisero, que me confirmó lo que yo mismo había sentido: "Hoy llegué diez minutos antes, y no fue por la suerte, fue por los tiempos". Para una ciudad que crece y que soporta a diario el ir y venir de miles de vecinos, esos diez minutos no son un detalle: son la prueba de que los semáforos, ahora, también están aprendiendo a pensar.
