Leticia Brédice se sube a su propio escenario y, de paso, arrastra a la sobrina
Estrenó Milagro en el Teatro Santa María: obra escrita, dirigida y protagonizada por ella, con Ananda Li Brédice como contrapunto. Y mientras tanto, sigue cantando, haciendo de Susana y sumando proyectos como si fueran dosificados en homeopatía.
(Dicen que en el Valle toda familia tiene un crónico de las cosas bien hechas. En el universo Brédice, el linaje es de actrices, no de cosecheros.) Leticia Brédice estrenó el viernes 4 de septiembre Milagro en el Teatro Santa María de Buenos Aires, una obra que tiene su firma por triplicado: la escribió, la dirige y la protagoniza. La producción lleva la firma de Darío Arellano, y el debut dejó en claro que acá no se trata de un capricho de estrella, sino de un proyecto que viene macerándose hace rato.
En la pieza, Brédice se mete en la piel de María de los Milagros Figueroa Alcorta, una mujer que alquila un teatro para decir en voz alta todo aquello que nunca se animó a confesar. El recurso es simple, pero efectivo: darle a alguien un escenario propio para que se desahogue. A su lado aparece Ananda Li Brédice, su sobrina, que despliega una galería de personajes que funcionan como espejo y contrapunto de la protagonista. Las dos se formaron desde chicas en la escuela del director Norman Briski, o sea que el oficio les viene de raíz.
Dos Brédice en escena, y un linaje que se hereda
Antes de este proyecto, Ananda venía trabajando como asistente de dirección, así que la función le llega con una base técnica que la propia Leticia se ocupa de remarcar. La actriz lo dijo sin vueltas: estar con su sobrina es un sueño y un aprendizaje. Y agregó un dato que sirve para entender de qué se nutre la obra: en la familia son un linaje de mujeres artistas. La frase tiene aires de epígrafe, pero también explica por qué la puesta se sostiene en ese vínculo.
“Logramos solidificar una parte de la obra que realmente queríamos contar.”Leticia Brédice
La actriz contó que el proceso fue largo y que arrancó como una performance experimental, más cruda, más tanteada. Con el tiempo, la cosa fue ganando forma hasta convertirse en el espectáculo que hoy puede verse los viernes en el Santa María. La descripción sirve para entender qué tipo de teatro propone: no es una comedia de situación ni un drama de tesis, sino algo más cercano a un monólogo expandido, con la sobrina como interlocutora permanente.
Una temporada con varias señales prendidas
- Estreno de Milagro en el Teatro Santa María, obra propia en los tres roles centrales.
- Interpretación de Susana Giménez en la serie sobre Moria Casán disponible en Netflix.
- Participación como concursante en Es mi sueño, el reality de canto que conduce Guido Kaczka por eltrece.
Lo de Susana en la serie y lo del canto en el reality se mencionan acá porque pintan el contexto: Brédice está en uno de sus momentos de mayor actividad, repartida entre formatos que no se suelen cruzar. Teatro, streaming y televisión musical, todo al mismo tiempo. Y en el medio, la obra propia, que es la que más le pesa en lo personal. Sobre el personaje que encarna en Milagro, la actriz lo resumió con una frase que condensa el espíritu del proyecto: Lo que tengo para contar es el milagro de la vida. Todo lo que sucede en el escenario es inesperado y a la vez gracioso. Es como la vida.
Para los que se acercan al teatro esperando ver a una actriz que además firma el texto que dice, la respuesta corta es sí. Brédice empezó a los 13 años, pasó por títulos como Ceniza del paraíso y Nueve reinas, y ahora suma su primera obra como autora y directora. No es poca cosa. (Si te gusta el teatro donde alguien se sube a un escenario a poner el cuerpo y la palabra propia, este viernes es una buena excusa para acercarse al Santa María. Si no, siempre queda la opción de verla cantando en eltrece, que tampoco está mal.)
