La jubilación mínima perdió entre un 34% y un 61% de poder de compra frente a la inflación
En octubre de 2026, un jubilado con haber mínimo recibió $505.749, contando el bono congelado de $70.000. Según los criterios de ajuste utilizados, ese monto debería haber sido substantially mayor para preservar el poder adquisitivo.
La jubilación mínima garantizada cerró octubre de 2026 en $435.749. Sumado el bono de $70.000, que permanece congelado desde marzo de 2024, el ingreso mensual de un beneficiario del piso del sistema alcanzó $505.749. Frente a ese monto, las estimaciones indican que la pérdida de poder de compra se ubica entre el 34% y el 61%, según el método de corrección empleado.
El bono congelado amplía la brecha
El monto mínimo recibe actualizaciones mensuales desde marzo de 2024, conforme al Índice de Precios al Consumidor, conocido como IPC. Sin embargo, el refuerzo de $70.000 no integra el haber, no participa de la fórmula de movilidad y tampoco se computa para el aguinaldo. Además, su importe permanece sin cambios desde marzo de 2024.
Cuando el bono fue fijado, en septiembre de 2022, representaba el 52% del haber mínimo. En marzo de 2024 equivalía al mismo 52%, mientras que en octubre de 2026 pasó a representar apenas el 16%. Para conservar el poder de compra que tenía en aquel momento, el refuerzo debería acercarse a $160.000. De persistir la diferencia, el total percibido por el jubilado mínimo quedó alrededor de un 15% por debajo del piso que habría resultan de actualizar únicamente el haber según la inflación.
- Haber mínimo garantizado en octubre de 2026: $435.749.
- Bono adicional congelado desde marzo de 2024: $70.000.
- Total mensual del jubilado con la mínima: $505.749.
- Valor estimado del bono para mantener su poder de compra: alrededor de $160.000.
- Pérdida estimada del conjunto del mínimo y del bono: entre 34% y 61%.
La brecha es mayor en el extremo superior
El haber máximo alcanzó $2.932.175 en octubre de 2026. Aplicando los mismos criterios correctivos que para el mínimo, debería haber estado entre $4,3 millones y $5,1 millones de pesos. En ese caso, la distancia entre el monto efectivamente pagado y el estimado se amplía a un rango de entre el 45% y el 75%.
La compresión de la escala previsional también es notable. En 1995, el haber máximo equivalía a más de 21 haberes mínimos; en octubre de 2026, la relación bajó a 6,7. Este afecta a otras prestaciones del sistema: la Pensión Universal para el Adulto Mayor, conocida como PUAM, equivale al 80% del mínimo, mientras que las pensiones no contributivas por invalidez representan el 70%.
El sistema de movilidad vigente desde marzo de 2024 ajusta los haberes mensualmente según el IPC. El cambio se realizó después de que la fórmula anterior, basada en una combinación de salarios y recaudación, mostrara insuffiencia para preservar el poder de compra. El contexto incluye inflaciones del 94,8% en 2022 y del 211,4% en 2023.
Para los jubilados próximos al piso, un recálculo individual puede no traducirse en una mejora concreta: si el resultado queda por debajo del mínimo garantizado, el piso absorbe la diferencia y el haber final no cambia. En el extremo superior, el material no permite precisar qué efecto tendría una actualización sobre cada prestación individual. Marcelo Antileo, Energía y Vaca Muerta. Queda pendiente confirmar el método de cálculo aplicable y el impacto final sobre cada categoría de jubilados.
