La cláusula del medio millón: Salas, River y la Lepra, una pelea de billetera en el Monumental
Independiente Rivadavia tiene que soltar 500.000 dólares si pone al correntino este domingo. Berti ya avisó: casi seguro no juega. Un caso que vuelve a abrir el debate sobre las cláusulas de enfrentamiento.
La Lepra se planta en el Monumental con un problema de plata, no de fútbol. Maximiliano Salas, dueño del ataque mendocino en estas primeras fechas, tiene una cláusula que duele: si Independiente Rivadavia lo pone este domingo ante River, el club de Núñez cobra 500.000 dólares limpios. Medio millón por usar a un jugador que ya vistió la banda roja hasta hace dos meses.
El técnico Alfredo Berti no quiso sacarse el tema de encima con un lugar común. Habló claro: "Creería que no va a jugar ante River, no me han dicho nada los dirigentes. En su momento me dijeron que había una cláusula para que no juegue ante River, así que no vamos a gastar energía en esos temas que a los entrenadores no nos competen". Traducido: el que firma los cheques se ocupa del tema.
Un nueve que se ganó el puesto y se hizo querer
Salas llegó a Mendoza a préstamo por un año, con obligación de compra de 4 millones de dólares por el 50% del pase. Desde entonces, el correntino de 28 años se plantó como titular indiscutido en el Naranja y acumula siete partidos con la camiseta azul. Berti lo bancó con palabras: "Es un pibe muy tranquilo y respetuoso, sabíamos que era buena persona y que es un futbolista de clase. Estamos muy contentos con él".
“Estamos muy contentos con él. Es un futbolista de clase.”Alfredo Berti
Salas aterrizó en Núñez en julio de 2025, después de que Racing ejecutara una cláusula de rescisión cercana a los 9,5 millones de dólares. Con la banda roja jugó 37 partidos, convirtió siete goles y dio dos asistencias. Su último grito fue en mayo, en una victoria sobre Bloomming por la Copa Sudamericana. Después quedó afuera de los planes y la puerta se abrió para recalar en Mendoza.
No es el primero: Subiabre, el antecedente
- Ian Subiabre llegó a Tigre a préstamo y no fue tenido en cuenta cuando el Matador enfrentó a River el 8 de agosto.
- El argumento fue siempre el mismo: evitar pagar una cláusula de resarcimiento al club dueño del pase.
- Los casos empiezan a repetirse y abren un debate de fondo sobre el negocio de los préstamos.
Y acá es donde la nota se vuelve incómoda. ¿Vale la pena que un club pague medio millón de dólares para contar con un jugador prestado en un solo partido? La lógica económica manda, sí, pero también manda la épica. A veces, en el fútbol, un gol de un nueve caliente vale más que cualquier cláusula. Aunque la billetera diga lo contrario.
El domingo, mientras la Lepra y River se crucen en el Monumental, el verdadero partido se va a jugar en los escritorios. Berti, en su papel, ya avisó que no piensa gastar saliva en el tema. Y Salas, que ya sabe lo que es gritar goles con la roja, probablemente se quede en el banco mirando. El fixture del próximo fin de semana, mientras tanto, sigue apretando: a Independiente Rivadavia le toca Boca en la Bombonera, un partido donde el correntino va a tener que estar, porque en Núñez no hay cláusula que valga.
