Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Economía /

La Argentina se abarató en dólares, pero la ropa y los restaurantes siguen en el podio regional de lo más caro

Un informe privado muestra que en julio los precios en moneda extranjera cayeron por segundo mes seguido y quedaron por debajo del promedio latinoamericano. Sin embargo, la indumentaria y la gastronomía mantienen sobreprecios que encabezan la región.

Por Lucía FerreroFruticultura y economía regional · · hace 6 d
La Argentina se abarató en dólares, pero la ropa y los restaurantes siguen en el podio regional de lo más caro

En el arranque del segundo semestre, el kilo de indumentaria en la Argentina se paga a un nivel que no tiene parangón en América Latina. Según el índice mensual de precios relativos que elabora Fundar a partir del Price Level Index del Banco Mundial, el rubro de ropa terminó julio un 37% por encima del promedio regional, mientras que los restaurantes conservaron una brecha todavía mayor, del 53%. El dato es parte de un cuadro más amplio en el que el país, medido en dólares, dejó de ser el más caro de la región: quedó un 0,9% por debajo de la media latinoamericana y un 1,7% abajo del promedio en la comparación oficial.

Por qué bajaron los precios en dólares

La explicación combina dos movimientos que suelen ir a la par y que esta vez se desacoplaron. La inflación de julio fue del 2,1%, en tanto que el tipo de cambio oficial avanzó un 2,4%, una diferencia chica pero suficiente para que los precios traducidos a moneda extranjera retrocedieran un 0,3%. Es el segundo mes consecutivo en el que la Argentina se abarata medida en dólares, un proceso que había quedado interrumpido durante buena parte del año y que ahora vuelve a afirmarse.

Tomando una chacra familiar tipo del cinturón frutícola del Río Negro como ejemplo simplificado, la cuenta es directa: si el precio en pesos de un bien sube menos que el dólar oficial, ese bien resulta más barato en dólares. En julio eso ocurrió para diez de los once rubros relevados, con la excepción de recreación, que subió 1,3% en moneda extranjera.

  • Indumentaria: 37% por encima del promedio regional
  • Restaurantes: 53% por encima del promedio regional
  • Comunicaciones: 21% por encima del promedio regional
  • Recreación: 39% por encima del promedio regional
  • Equipamiento del hogar: 7% por encima del promedio regional
  • Transporte: 2% por encima del promedio regional

Qué rubros lideran la baja mensual

En la variación de julio, la mayor caída en dólares se registró en indumentaria, con un retroceso del 4,1%. La siguieron alcohol y tabaco, vivienda y servicios, y equipamiento del hogar. En conjunto, el movimiento muestra una corrección más intensa en bienes durables y en servicios atados al tipo de cambio, mientras los alimentos ya se ubicaban un 10% por debajo de la media regional, junto con vivienda y servicios, educación, alcohol y tabaco y salud.

En la comparación con los vecinos, la Argentina resultó más económica que Uruguay, Costa Rica y México, pero más cara que Brasil, Colombia, Honduras y Ecuador. Por primera vez desde abril de 2025, también terminó levemente por encima de Chile, que se abarató casi un 3% en julio a raíz de la depreciación de su moneda. El cuadro regional muestra, así, un reacomodamiento de precios relativos más que una tendencia uniforme.

La mirada de largo plazo y la señal de alerta de agosto

Desde fines de 2023, la indumentaria acumula la mayor baja relativa en dólares, con un retroceso del 41,2%, seguida por los restaurantes, con un 26,5%. Aun así, ambos rubros conservan los precios más altos de la región. En el extremo opuesto, las comunicaciones se encarecieron un 50,4% frente al promedio latinoamericano, un dato que pone en perspectiva dónde están los núcleos más rígidos de la estructura de precios.

El informe advierte, además, que el proceso de abaratamiento se habría frenado en agosto: la inflación del 1,7% superó al avance del tipo de cambio, del 1%, lo que implicó un encarecimiento del 0,7% en moneda extranjera. De mantenerse esa dinámica, el segundo semestre podría cerrar con un retorno a la suba en dólares, justo cuando la cosecha de peras y manzanas empieza a fijar los primeros valores de la nueva temporada.

“Cuando el productor mira la oferta de electrodomésticos o la cuenta del restaurant, ve los mismos números altos de siempre. La mejora en dólares no le cambia el día a día, pero le marca que la brecha con la región se está achicando.”Productor frutícola del Alto Valle
LF
Lucía FerreroFruticultura y economía regional

Te puede interesar