Ken McCallum mira la pantalla del MI5 y ve a un terrorista con cuenta de chat
Vayan preparándose, porque lo que faltaba: el jefe del MI5 británico salió a decir, con la seriedad de quien espía desde antes de que existiera WhatsApp, que la inteligencia artificial puede terminar de armar a un grupo terrorista. Así, como quien recomienda no dejar la cocina encendida. Ken McCallum presentó su informe anual de amenazas y, entre líneas, dejó una advertencia inquietante: la IA ya está al alcance de cualquiera con conexión a internet y algo de mala intención, incluidos extremistas que quieran aprender a fabricar armas biológicas o a liberar agentes dañinos leyendo papers ajenos.
(Traducción libre para los que todavía se preguntan qué es el MI5: el servicio de inteligencia interno del Reino Unido, la gente que en las series británicas aparece siempre con un paraguas en la mano y cara de no haber dormido nunca.)
Un centro nuevo para mirar de cerca a los chatbots
La respuesta del organismo fue tan a la inglesa como el té de las cinco: crear un Centro de Evaluación de Amenazas de IA dentro del propio MI5. La idea, según McCallum, es estudiar riesgos y oportunidades de esta tecnología sin tener que esperar a que ocurra una catástrofe para reaccionar. Algo así como poner un semáforo en la esquina después de mirar un rato el mapa de accidentes.
El director general fue claro al sintetizar la preocupación central:
“La IA ya está intensificando la lucha por la ciberseguridad entre atacantes y defensores.”Ken McCallum, director general del MI5
Lo que más inquieta a los servicios de inteligencia es la combinación de dos factores: herramientas cada vez más accesibles para usuarios sin formación técnica especializada, y una cantidad enorme de información científica sensible disponible en fuentes abiertas. Es decir, lo que antes requería años de estudio o contactos en un campus, hoy se consulta como quien busca una receta de tortas fritas en YouTube.
- La advertencia apunta a que extremistas podrían usar IA para interpretar literatura científica compleja sobre patógenos.
- El nuevo centro británico buscará anticiparse a riesgos antes de que se materialicen, evaluando el equilibrio entre beneficios y daños.
- La preocupación es global: organismos de inteligencia de varios países observan el avance de la IA con una lupa y cierto malhumorado.
Mientras tanto, uno mira el celular, le pregunta a un asistente virtual cómo se cocina un locro y piensa que, en el fondo, lo único que separa una consulta inocente de una amenaza internacional es quién la escribe. Mi recomendación, simple y sin vueltas: si les preocupa el tema, no lean el informe del MI5 antes de dormir. Sueños raros, garantizados.
