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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Habilitar un comercio en la Argentina: el municipio decide si el trámite lleva días o meses

Un relevamiento del IDESA con apoyo del BID evaluó a 30 ciudades y encontró diferencias de más de 40 puntos entre el mejor y el peor posicionado. La disponibilidad de plataformas digitales y de información completa marca la brecha.

Por Lucía FerreroFruticultura y economía regional · · hace 1 d
Habilitar un comercio en la Argentina: el municipio decide si el trámite lleva días o meses

Conseguir el permiso para abrir un comercio en la Argentina puede resolverse en pocos clics, con la documentación cargada en una página web y la habilitación descargada al instante. También puede transformarse en un periplo de varias semanas, con idas y vueltas por oficinas municipales, formularios en papel y la incertidumbre de no saber cuánto se tarda. La diferencia entre una experiencia y la otra no depende del rubro ni del tamaño del negocio: depende del partido o departamento en el que se instale el emprendimiento.

Esa es la conclusión central del Índice FÁCIL Productivo 2026, un estudio elaborado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El trabajo midió las condiciones administrativas que ofrecen los municipios para habilitar comercios y construyó un ranking con 30 jurisdicciones del país. El puntaje refleja tanto la existencia de plataformas digitales como la claridad de los requisitos y la posibilidad de completar los pasos sin moverse del escritorio.

Los extremos del ranking: Tres de Febrero contra Pilar

  • Tres de Febrero (Buenos Aires): 60,90 puntos, el mejor evaluado. Combina plataforma digital, guías de trámite, pago en línea y asistencia al solicitante.
  • Ciudad de Córdoba: 59,03 puntos. Segundo puesto, con herramientas digitales operativas para varios rubros.
  • Santa Fe capital: 53,97 puntos. Tercera ubicación, con buena parte del proceso disponible de manera remota.
  • Luján (Buenos Aires): 53,86 puntos. Cuarta colocación dentro del grupo que supera los 50 puntos.
  • Río Cuarto (Córdoba): 52,70 puntos. Cierra el quinteto de jurisdicciones más amigables para emprender.
  • Lanús (Buenos Aires): 28,04 puntos. Penúltimo puesto.
  • Quilmes (Buenos Aires): 28,01 puntos. Casi tres veces menos puntaje que el líder.
  • Avellaneda (Buenos Aires): 25,86 puntos. Segunda peor marca del relevamiento.
  • Pilar (Buenos Aires): 20,93 puntos. Último de los 30 municipios evaluados.

La brecha entre Tres de Febrero y Pilar alcanza los 39,97 puntos, una distancia considerable dentro de una escala que, según la metodología del IDESA, distingue entre entornos administrativos ágiles y entornos en los que abrir un comercio se vuelve un obstáculo en sí mismo. Cinco municipios superan los 50 puntos; cuatro no llegan a los 30. La mayoría del resto se ubica en un rango intermedio, con procesos parcialmente digitalizados y tramos presenciales que aún pesan.

Qué miden los 60,90 puntos de Tres de Febrero

El intendente de Tres de Febrero, Rodrigo Aybar, vinculó la ubicación del distrito en el primer puesto con el paquete de medidas que el municipio viene aplicando para, en sus palabras, simplificar trámites, eliminar burocracia y hacer más accesible el inicio de un emprendimiento. El trabajo del IDESA detectó que las jurisdicciones mejor posicionadas disponen de plataformas digitales funcionales, publican guías de trámite actualizadas, permiten el pago de tasas en línea y ofrecen canales de consulta para los solicitantes.

En los municipios mejor rankeados, ciertos rubros de bajo impacto consiguen la habilitación de manera instantánea a través de internet, con validaciones automáticas contra bases de datos oficiales. Aun así, el informe aclara que contar con herramientas digitales no equivale a cerrar todo el expediente de forma remota: en varios casos las plataformas se combinan con instancias presenciales o con verificaciones que requieren la presencia física del solicitante o de un inspector. La diferencia entre un proceso 100 por ciento digital y uno híbrido suele explicarse por requisitos sanitarios, ambientales o de seguridad que dependen de controles en el local.

Las dos trabas que el relevamiento detectó en casi todos los municipios

  • Documentación redundante: en el 85 por ciento de los trámites relevados se exige al emprendedor presentar papeles que el propio municipio ya tiene en su poder o que podría obtener mediante el intercambio de datos con organismos provinciales o nacionales. Esa superposición obliga al solicitante a reunir constancias que el Estado podría cruzar por dentro, sin.
  • Gestiones previas: en el 70 por ciento de las ciudades se pide, en promedio, más de tres trámites administrativos anteriores al pedido formal de habilitación. Esos pasos suelen incluir constancias de AFIP, ARCA, habilitaciones sanitarias, registros especiales o informes de factibilidad que se tramitan en otros organismos y demoran el inicio del expediente.

Qué implica la diferencia para una chacra o un comercio chico

Para dimensionar el efecto de la brecha, alcanza con el ejemplo de un comercio minorista de almacén o de un pequeño emprendimiento de servicios en un municipio de 40.000 a 80.000 habitantes, atendido por su dueño y, eventualmente, por un familiar o un empleado. En Tres de Febrero o en Córdoba capital, el responsable del proyecto podría completar buena parte del proceso desde una computadora, cargar la documentación en el portal municipal y obtener respuesta en plazos que el propio municipio publica. En Pilar, Avellaneda o Quilmes, ese mismo comerciante debe enfrentar la carga de reunir papeles que ya están en poder del Estado, esperar habilitaciones previas en otros organismos y luego recorrer oficinas municipales para sellar instancias que todavía se hacen en papel.

En el cálculo económico, la diferencia se traduce en tiempo perdido y en costos profesionales: en los municipios peor rankeados, el comerciante suele tercerizar la gestión en gestores o estudios contables, que cobran honorarios por cada presentación y por cada rectificación. El productor Pyme de a pie, concentrado en poner en marcha el negocio, termina destinando días hábiles a sentarse en ventanillas en lugar de atender a clientes o coordinar proveedores. La traba administrativa, en estos casos, no responde tanto a una fiscalización excesiva como a la falta de integración entre bases de datos públicas y a la persistencia de pasos presenciales que la tecnología ya permite reemplazar.

El dato que confirma la informalidad como salida

El patrón que dibuja el Índice FÁCIL Productivo 2026 coincide con uno de los problemas recurrentes que describen los pequeños comerciantes y los emprendedores de barrio: la distancia entre la norma y la ventanilla. Cuando el trámite para estar dentro de la ley se percibe como caro, lento o incierto, parte de la actividad económica se desplaza hacia la informalidad, con locales que funcionan sin habilitación, con facturas que no se emiten o con alquileres que se pagan en negro para evitar registraciones. El relevamiento del IDESA, al ordenar a los municipios en una escala pública, vuelve visible esa diferencia y la transforma en un insumo para quienes evalúan dónde instalar un negocio, para los gobiernos locales que quieren mejorar su marca administrativa y para los organismos de crédito que financian proyectos productivos.

La lectura dinámica del ranking deja una certeza: abrir un comercio en la Argentina no es igualmente sencillo en todo el país. Para un emprendedor que evalúa ubicarse en Tres de Febrero, Córdoba capital, Santa Fe, Luján o Río Cuarto, el municipio aparece como un aliado. Para quien evalúa instalarse en Pilar, Avellaneda, Quilmes o Lanús, el mismo municipio funciona como un freno adicional al que ya imponen el costo del alquiler, el precio de los insumos y la volatilidad cambiaria. La próxima edición del índice mostrará si los distritos peor posicionados aprovechan el diagnóstico para digitalizar sus trámites y si la brecha entre extremos se acorta o, por el contrario, se agranda.

LF
Lucía FerreroFruticultura y economía regional

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