Florencia Tellado, la sombrerera que vistió a Moria Casán sin haber pisado nunca una ficción
Recibió el encargo por un audio de WhatsApp en medio de un cumpleaños infantil. Hoy, desde un loft de 145 metros cuadrados en Palermo, repasa cómo construyó el guardarropa de la serie de Griselda Siciliani y confiesa que su próximo sueño es vestir a Lady Gaga.
Llegué a Matienzo al 1700, en pleno Palermo, con la dirección apuntada en el celular y la expectativa de alguien que va a cruzar la puerta de un taller recién inaugurado. La persiana metálica estaba a medio levantar y, del otro lado, asomaba una luz cálida que iluminaba estanterías con telas, hormas, cajas de sombreros y unas cuantas máquinas de coser que parecían llevar años esperando este debut. Me atendió Florencia Tellado, 43 años, pelo recogido, delantal gris y una taza de café en la mano que no soltó en toda la entrevista. 'Pasá, esto recién empieza', me dijo, como si todavía no terminara de creer que el lugar fuera suyo.
Florencia tiene dos décadas de carrera en publicidad y producción audiovisual, pero hasta hace poco su nombre circulaba sobre todo en el mundillo de los sombreros. Trabajó junto a Hilda Juárez, la sombrerera histórica del Teatro Colón; se formó con Laura Noetinger, la elegida por la reina Máxima de Holanda, y completó su entrenamiento en Londres con la británica Noel Stewart, responsable de piezas para Givenchy, Valentino, Mulberry y Roland Mouret. De esa etapa afuera rescata una enseñanza que repite cada vez que puede: la disciplina del silencio y la precisión, porque en este oficio un milímetro fuera de lugar arruina todo el resultado.
El audio que le cambió el año
El proyecto más ambicioso de su carrera le llegó por WhatsApp, en medio del ruido de un cumpleaños de chicos. Un director audiovisual le propuso hacerse cargo del vestuario de la serie biográfica sobre Moria Casán que protagoniza Griselda Siciliani. Ella nunca había trabajado en ficción. 'Lo único que tenía en la cabeza era a Moria', cuenta ahora, ya repuesta de la impresión inicial. 'Pensaba cómo representarla siendo fiel a su estilo tan único, sin caer en el disfraz.' El encargo se extendió de julio de 2025 a febrero de 2026, siete meses durante los que tuvo que construir un universo de vestuario que recorriera toda la vida de la diva sin seguir un orden cronológico.
Los trajes principales se hicieron a medida para cada actriz. El resto se alquiló, se compró o se reformuló. Gran parte del material vintage salió de ferias americanas que ella misma rastrilló durante meses enteros de producción. La regla que se impuso fue casi un instinto: 'Tiene un estilo muy definido. En los colores, los estampados, sabés cuáles son Moria y cuáles no.' Esa capacidad de filtrar rápido lo que pertenecía al universo de La One y lo que no fue, según dice, lo que sostuvo al equipo cuando había que decidir en cinco minutos.
“Tiene un estilo muy definido. En los colores, los estampados, sabés cuáles son Moria y cuáles no.”Florencia Tellado, diseñadora de vestuario y sombreros
Una sola reunión con La One
De todo el proceso, hay un dato que a Florencia todavía le cuesta explicar: tuvo apenas una reunión presencial con Moria Casán. El resto del vínculo fue virtual. 'Yo estaba nerviosa, claramente', reconoce entre risas. 'Pero ella fue muy generosa, me dejó trabajar tranquila y confió.' Esa confianza, dice, terminó siendo el mayor reconocimiento que recibió en dos décadas de oficio.
Antes de irme le pregunté qué siente al saber que su nombre aparece asociado a una serie que va a quedar en la historia de la televisión argentina. Me miró con la taza ya vacía, como quien todavía está procesando lo que vivió. 'Todavía no caigo', me dijo. 'Sé que es un paso enorme en mi carrera y estoy orgullosa, pero ahora quiero seguir. Ya estoy pensando en lo que viene.' Salí a la calle Matienzo con la sensación de haber estado en un lugar chico y enorme al mismo tiempo, de esos donde se cruzan una infancia en un cumpleaños, un audio de WhatsApp y una diva que, aunque no haya estado nunca frente a frente, terminó presente en cada puntada.
