El Xeneize arrancó con el pie derecho en la Intercontinental y ya mira de reojo las semis
Boca derrotó 88-78 a Beijing Royal Fighters en su estreno absoluto en el torneo FIBA y quedó a un paso de meterse entre los cuatro mejores. Cáffaro y Lema, los goleadores de la noche.
El arranque fue una declaración de intenciones. Boca se plantó desde el primer minuto, castigó en la pintura y se llevó un triunfo clave por 88-78 sobre Beijing Royal Fighters en su debut en la Copa Intercontinental de la FIBA. Digo debut porque, sí, el Xeneize nunca había pisado este torneo y ya lo trata como suyo.
Los nombres de la noche fueron dos: Francisco Cáffaro y Leonardo Lema, que terminaron con 17 puntos cada uno. El primero completó un doble doble con 10 rebotes; el segundo se quedó a uno del festejo personal, con 9. Números finos para un equipo que necesitaba manos firmes y las tuvo.
La cuenta que ya obsesiona al Albinegro
El Grupo B es de tres equipos y hay dos lugares para las semis. Boca ya tiene una victoria y, sobre todo, un +10 de diferencia que puede salvarle la vida si el triple empate aparece en escena. Traducido: no alcanza con ganar, también hay que ganar por tantos.
- Miércoles 23/09, 8.30: Beijing Royal Fighters vs. selectivo de la NBA G League.
- Si gana el combinado de la G League, Boca saca boleto a semis sin volver a jugar.
- Jueves 24/09, 8.30: Boca vs. selectivo de la G League, por el cierre del grupo.
El rival del jueves tiene pergaminos: fue subcampeón en las dos ediciones anteriores de la Intercontinental. Boca sabe que no le alcanza con especular: necesita ganar, o ganar, y de paso cuidar la diferencia. Una derrota del Xeneize combinada con un triunfo chino este miércoles abriría un triple empate que se resolvería por puntos, y ahí los diez de ventaja del debut valen oro.
El fixture que se viene
La agenda está clarísima y el reloj ya corre. Antes de volver a saltar a la cancha, Boca mirará el partido entre chinos y norteamericanos como quien mira su propia suerte desde el banco. Después, el jueves, la prueba de fuego ante un rival que conoce la final y quiere volver a ella. Para mí, el partido se gana en los rebotes: si Cáffaro y Lema repiten el trabajo bajo el aro, el Xeneize se come al combinado de la G League y se mete en semis con autoridad.
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