El viento se anticipa a la mañana: diez localidades neuquinas se quedan sin clases y las familias miran el celular a la espera del parte
El Consejo Provincial de Educación suspendió la jornada escolar del jueves en siete distritos ante la alerta roja por temporal. El temporal de viento y lluvia golpea con ráfagas de hasta 110 kilómetros por hora y deja los suelos saturados, en un escenario que las autoridades piden atravesar sin salir de casa.
El ventarrón ya se siente en Neuquén antes de que termine el miércoles y la decisión cayó como un baldazo de agua, pero de esos que avisan: el Consejo Provincial de Educación (CPE) suspendió las clases presenciales del jueves 24 de septiembre en diez localidades neuquinas por la alerta roja que emitió el Servicio Meteorológico Nacional y que tomó en serio la Protección Civil de la provincia. La movida alcanza a los distritos III, IV, V, VII, IX, XI y XIV, y vuelve a poner a las familias con la mochila del colegio colgada en la percha y el ojo clavado en el celular, esperando el parte horario que confirme cuándo se vuelve a las aulas.
Las localidades a las que esta vez les toca quedarse en casa son Zapala, Junín de los Andes, Chos Malal, Loncopué, Las Lajas, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Traful, Aluminé y Andacollo. Para el Distrito Regional III, la cartera educativa aclaró que la suspensión aplica únicamente al turno mañana del jueves, un detalle que no es menor porque muchos padres y madres ya tienen organizado el traslado de los chicos desde temprano y necesitan saber si mandar o no el remis, si dejar el auto en la puerta de la escuela o si pegar el volantazo y meter a los gurises bajo techo.
El pedido oficial: consultar canales del Gobierno y del CPE
Ante la incertidumbre que siempre deja una alerta de este calibre, el Consejo les pidió a las familias y al personal educativo que se atengan exclusivamente a lo que se publique en los canales oficiales del Gobierno provincial y del propio CPE. La idea es que cualquier cambio de último momento —ya sea un corte de ruta, una zona anegada o una nueva ráfaga que complique más el panorama— se comunique por los mismos medios y no por cadenas de WhatsApp que suelen tejer versiones de la nada. La situación se va a volver a evaluar durante las primeras horas del jueves, cuando se confirmen las condiciones del temporal.
- Quedarse en el hogar y reducir los desplazamientos a lo indispensable.
- Postergar las actividades al aire libre y, en lo posible, trabajar desde casa.
- Sujetar objetos sueltos que el viento pueda arrastrar o transformar en proyectiles.
- Tener presente la posibilidad de cortes temporales de servicios eléctricos y de agua.
- Evitar circular por rutas y caminos expuestos al viento y a las ráfagas.
Lo que pasa afuera: ráfagas, lluvia y un suelo que ya no absorbe más
El cuadro climático viene complicado desde temprano y se va a poner peor. La Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos advirtió que las lluvias pueden intensificarse especialmente hacia el sur provincial desde las 18 del miércoles 23 y durante la madrugada del jueves, mientras las ráfagas soplan en la tarde entre 70 y 80 kilómetros por hora, con sectores donde podrían trepar hasta los 110. Para completar el combo, hay pronósticos de nevadas en zonas de alta montaña, lo que suele traducirse en caminos complicados y familias que miran por la ventana cómo se va acomodando el temporal.
Lo que más preocupa a las autoridades, y por lo que la suspensión escolar no es un capricho sino una cuestión de cuidado, es que la acumulación de agua de las últimas semanas dejó los suelos saturados. Cuando el terreno ya no traga más, empiezan los riesgos típicos: deslizamientos de tierra, caída de rocas y árboles que se vencen con el viento. Por eso los hospitales y centros de salud fueron alertados para tener listas las guardias y organizar traslados preventivos de personas que requieren atención especial, un protocolo que las provincias suelen activar cuando la naturaleza les empieza a pasar factura.
En la previa de la suspensión, las familias neuquinas vuelven a esa rutina conocida de enchufar el cargador del teléfono, buscar el grupo de padres, abrir la página del CPE y esperar. Mientras tanto, el viento sigue empujando con esa insistencia que solo trae el sur del país, y las calles de Zapala, Junín de los Andes, San Martín de los Andes o Villa La Angostura se van vaciando un poco más, como si la propia ciudad entendiera que, cuando la naturaleza manda, lo más prudente es quedarse adentro.
