El policía vago, la compañera enojada y un estreno japonés que todavía no tiene destino argentino
Super Psychic Policeman Chojo llega el 6 de octubre a la pantalla japonesa con una dupla improbable, un manga que duró lo que un suspiro y un creador que ya sueña con una segunda temporada. Acá, lo que hay, lo que falta y lo que conviene tener en cuenta.
Dicen que el que nace para powers tiene la obligación de vaguear con estilo. Y si no, miren a Chojo, el policía que usa sus poderes psíquicos para lo que se le da la gana, sobre todo para zafar del laburo. La serie que lo tiene como protagonista tiene fecha de estreno en Japón: el 6 de octubre, adentro de la grilla de otoño.
La movida es simple: una oficial que arranca su primer día en la policía se encuentra con un compañero que, lejos de ser un crack, es un atorrante con poderes sobrenaturales. De esa pareja mal avenida sale el combustible de una historia que apuesta al gag y a la situación ridia más que a una trama épica tipo shonen de los largos.
Lo que se sabe hasta ahora
Lo concreto:
- Estreno confirmado para el 6 de octubre en Japón.
- La dupla protagónica es Ippongi y Chojo, con el choque entre la novata responsable y el vago con poderes como motor de los gags.
- El arco argumental que se conoce mete a unos yakuza amenazando el dojo familiar de Ippongi, lo que empuja a Chojo a tomárselas en serio.
- Todavía no hay distribución internacional confirmada ni plataformas de streaming que la hayan levantado para Latinoamérica o Argentina.
O sea, la fecha japonesa existe y es firme. Para el público de acá, la traducción sería: nos quedamos mirando el techo hasta nuevo aviso. Ni Crunchyroll, ni Netflix, ni nadie movió ficha por ahora, así que cualquier plan de maratón queda en pausa.
El manga que duró menos que un contrato en negro
Acá entra el detalle que pinta la cosa: el material de base es el manga de Shun Numa, que fue cancelado después de unos 65 capítulos y, más o menos, un año de publicación. Es decir, la base escrita no es precisamente una saga interminable al estilo Detective Conan o Hajime no Ippo, sino un recorrido breve, de esos que se leen en una tarde y media.
Eso abre un interrogante lógico: si el anime sigue al pie de la letra lo que alcanzó a salir en la revista, ¿qué pasa cuando se acaba el material? La respuesta tentativa la dio el propio Numa, que se mostró optimista con la chance de una segunda temporada que sume contenido original. Lo dijo con todas las letras: como la serie se sostiene más en los chistes y en la dupla que en una continuidad argumental cerrada, hay margen para estirar la cosa sin necesidad de un manga largo.
Ahora, una cosa es la voluntad del autor y otra lo que termine decidiendo el equipo de producción. Que el creador quiera una temporada dos no significa que esté confirmada: la continuidad va a depender de cómo le vaya en rating, en visualizaciones y en merchandising, el trío sagrado que mueve estas decisiones en la industria japonesa.
Mientras tanto, mi recomendación es la de siempre con estas joyitas que llegan de afuera: anotarse el nombre, googlear con paciencia cada tanto y, sobre todo, no caer en la página de streaming trucha que te promete verlo en HD con doblaje latino a las dos horas del estreno. Si vale la pena, va a llegar. Y si no llega, peor para ellos, porque la dupla policial más disfuncional del año ya tiene un lugarcito en la lista mental de los que hay que ver.
