El Millonario pasó por encima al Pirata en Córdoba y Ponzio mandó un mensaje en clave política
Arrancamos por donde hay que arrancar. A los 22 del primer tiempo, Ángel Correa tomó la pelota pisando el área y la mandó a guardar con un derechazo bajo. Fue el 1-0, el que destrabó un partido que hasta ahí estaba cerrado como un casillero de Migraciones. A partir de ahí, River se soltó y goleó 3-0 a Belgrano en el Gigante de Alberdi, en uno de esos partidos que al hincha le reconcilian con la vida.
Un equipo con frescura y un 10 que se destapó
Ponzio metió tres cambios respecto al empate en Junín: Ortega, Moreno y Beltrán por Acuña, Vera y Driussi. ¿Por qué? Porque venían de jugar tres partidos en ocho días y el cuerpo técnico priorizó las piernas frescas por encima del nombre. Y la decisión salió redonda, porque el Millo jugó 23 mejor de un Millonario: intenso, con pelota, y con un Correa que por fin mostró la jerarquía que se le pide en cada contrato que firma.
“Si veo que disfrutan los jugadores, yo soy feliz”Leonardo Ponzio
El técnico fue claro con el futuro de Correa: "Va entendiendo el mundo River, que no es fácil llegar y entender todo lo que sucede alrededor, pero tiene la calidad para hacerlo". Traducido al cristiano: el pibe tiene talento de sobra, le falta aceitar la cabeza con la mochila que pesa en Núñez.
Después del 1-0 llegaron los goles de Ortega y de Beltrán. El Naranja jugó con autoridad en el Kempes, dejó atrás el traspié con Sarmiento y sumó 16 de los últimos 21 puntos. Los números no mienten: desde que Ponzio se hizo cargo, el equipo es el segundo más goleador del Clausura, apenas por debajo del líder.
- River suma 16 puntos de los últimos 21 que estuvieron en juego y se mete de lleno en la pelea del Clausura.
- Ángel Correa volvió a convertir y Ponzio lo calificó como “un jugador de selección”.
- El Millonario cambió pieza por pieza, ganó el medio y recuperó la intensidad que había perdido en Junín.
- El equipo no recibe goles en sus últimos dos partidos: la defensa se consolida como el nuevo punto de partida.
Ahora bien, hay que poner los pies sobre el piso. Belgrano no hizo un buen partido, le faltó fútbol y le sobraron piernas. Cuando le toque a River vérselas con un rival que juegue de igual a igual y que tenga el arco en cero como obsesión, ahí sí se verá si la defensa que Ponzio elogió aguanta los trapos. Por lo pronto, el arco en cero es un dato que en Núñez no se festeja desde hace rato y se celebra como si fuera un gol.
Sobre el ruido que se armó en la semana con el nombre de un eventual reemplazante para 2027, el técnico fue directo y mandó un mensaje al corazón de la tribuna: "Sé el lugar en el que estoy, nunca le voy a hacer daño a River y eso me deja tranquilo". Leé entre líneas: el que quiera discutir mi continuidad, que venga y me lo diga en la cara. Ponzio banca el día a día y pide que se hable de fútbol, no de carpetas.
El fixture del próximo fin de semana
- River vs. Talleres, sábado a las 21.30 en el Monumental.
- Belgrano vs. Lanús, domingo a las 17 en Alberdi.
- Vélez vs. San Lorenzo, sábado a las 19 en Liniers.
