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Martes, 20 de octubre de 2026
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El Batman que Affleck nunca filmó y que Manganiello cuenta como si fuera un secreto de bar

Las memorias del actor revelan el argumento que el director tenía en la cabeza: un thriller al estilo Fincher, la muerte de Gordon, una Batgirl nueva y un final calcado de un videojuego. Un guion que murió antes de rodar y que sirve para entender el caos del universo DC de los últimos años.

Por Carla SanhuezaCultura y espectáculos · · hace 51 min
El Batman que Affleck nunca filmó y que Manganiello cuenta como si fuera un secreto de bar

Hay una categoría de películas que solo existen en la imaginación de un director y en los sueños húmedos de los fans. El Batman que Ben Affleck quería escribir, dirigir y protagonizar pertenece, con honores, a ese club. Lo supimos siempre a medias, por rumores y filtraciones, pero ahora Joe Manganiello se sentó, se puso melancólico y lo contó en Bloodlines: A Memoir, el libro de memorias donde los actores de Hollywood confiesan todo aquello que Hollywood les hizo prometer que no iban a contar.

Manganiello iba a ser Slade Wilson, Deathstroke, el mercenario de la cicatriz. Y el plan era el siguiente, según la propia versión del actor: Affleck imaginó la película como una versión con capas y antifaz de The Game, el thriller de David Fincher. La premisa es de manual del policial noir. Deathstroke llega a la conclusión de que Batman mató a su hijo y sale a cazar a Bruce Wayne. La persecución lo lleva hasta la Baticueva, donde toma como rehén a Alfred y termina ejecutando al comisionado Jim Gordon. Sí, a Gordon. Muerto en la primera media hora, más o menos.

Batgirl, un tren elevado y un guiño gamer

Como si eso fuera poco, el guion metía en escena a una Batgirl nueva (nunca quedó claro quién) que se unía al murciélago para enfrentar a Deathstroke. La pelea los dejaba a los dos al borde del infarto y terminaba con una huida en tren elevado por las vías de Gotham. Quien haya viajado en el Sarmiento alguna vez sabe lo que es escapar de algo subido a un tren: la diferencia es que acá no hay olor a pochoclo quemado.

“Manganiello cuenta que Affleck le confirmó que la pelea final entre Batman y Deathstroke por las calles de la ciudad estaba pensada como un calco directo de la cinemática de apertura de Batman: Arkham Origins, el videojuego de 2013 que tuvo a Tim Miller detrás de cámara.”Bloodlines: A Memoir, de Joe Manganiello

Para dimensionar el dato: estamos hablando de tomar la secuencia más recordada de un videojuego y convertirla en el clímax de una superproducción de Warner. Dicho así, suena a de marketing más que a un plan artístico. Pero tratándose de Affleck en su etapa de director con autoexigencia, uno duda entre el delirio creativo y la certeza de que la película iba a ser un golazo.

  • El proyecto se canceló y Manganiello se quedó con el traje de Deathstroke colgado en el placard.
  • En 2022 llegó The Batman con Robert Pattinson y dirección de Matt Reeves, una versión más detectivesca y menos superheroica.
  • El futuro del personaje en DC Studios, ya con James Gunn y Peter Safran al mando, se repartió entre The Brave and the Bold y The Batman Part II.
  • El libro de Manganiello funciona como la crónica de un rodaje que nunca existió, un souvenir de lo que pudo ser.

Mi recomendación, sin vueltas: si sos de los que todavía se preguntan qué salió mal con el DC extendido, este capítulo de las memorias de Manganiello es lectura obligatoria. No porque vaya a cambiar nada, sino porque confirma lo que muchos sospechábamos: la mejor película de Batman de la última década fue la que nunca se filmó. Y eso, en un valle donde las promesas electorales tienen fecha de vencimiento antes de la primera DNU, no es un dato menor.

CS
Carla SanhuezaCultura y espectáculos

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