El 76,5% de los hogares endeudados recurrió al crédito para sostener la comida y el alquiler
Un informe de Inteligencia Analítica describe cómo la deuda se convirtió en el mecanismo cotidiano para pagar alimentos, servicios y vivienda, con mayor peso entre los sectores de menores ingresos.
Cuando el sueldo no alcanza para el supermercado o el alquiler, el crédito deja de funcionar como herramienta para gastos extraordinarios y pasa a sostener la vida diaria. Esa es la radiografía que dejó el último relevamiento de la consultora Inteligencia Analítica, que se enfocó en hogares que destinan más del 10% de sus ingresos al pago de compromisos financieros. Según el estudio, el 76,5% de esos hogares recurrió al endeudamiento para afrontar necesidades básicas como alimentos, servicios o vivienda.
Una espiral que se retroalimenta
El trabajo describe una mecánica que se repite en los hogares con dificultades: el 77,2% de las familias endeudadas tomó un préstamo nuevo para cancelar uno anterior, mientras que el 62,1% acumula al menos un vencimiento impago. Además, el 56,2% compromete el 40% o más de sus ingresos mensuales en cuotas e intereses, un umbral que reduce de manera considerable la capacidad de respuesta frente a cualquier imprevisto.
El desglose por motivo muestra el peso de los gastos cotidianos por sobre cualquier otro destino. El 44,5% se endeudó para comprar alimentos y productos básicos, y el 32% para pagar servicios, impuestos, alquiler o expensas. Salud y educación representaron el 5,5% de los casos, y ropa, calzado y artículos para el hogar, el 5,1%.
“Tomo deuda para pagar alimentos, para pagar servicios. Al mes siguiente la situación no mejoró, no la puedo pagar y tengo que seguir pagando los alimentos y los servicios. Tomo otro préstamo para pagar interés sobre interés.”Juan Manuel Escolar, integrante del equipo que elaboró el informe de Inteligencia Analítica
- El 90% de los hogares de menores ingresos financia necesidades cotidianas con deuda.
- El 38,16% de los encuestados dijo no poder cubrir sus necesidades básicas y el 29,1% afirmó llegar justo; sumados, el 86,4% no logra solventar la totalidad de los gastos familiares.
- En la clase media baja y media predominan las tarjetas bancarias, los préstamos de entidades financieras y las billeteras virtuales.
- Entre quienes ganan menos de 600.000 pesos mensuales ganan terreno los préstamos familiares y los prestamistas informales, con tasas que pueden superar el 12% mensual por créditos de montos pequeños.
En los sectores de menores ingresos la situación se vuelve más aguda: la proporción que necesita crédito para cubrir alimentos y servicios básicos alcanza el 90%, frente al 76,5% del universo total relevado. Escolar describió escenas concretas dentro de ese segmento: vio personas que perciben menos de 600.000 pesos mensuales con deudas que superan varias veces ese ingreso, sostenidas a costa de nuevos préstamos y de tasas informales que licúan cualquier intento de ordenamiento financiero.
El cuadro de fondo combina tres datos consistentes entre sí: caída del ingreso disponible, suba del costo de los bienes básicos y sustitución del salario por crédito. Resta conocer todavía cómo evolucionará la mora en los próximos meses y si los hogares de ingresos medios lograrán reconstruir un margen de ahorro que les permita dejar de tomar deuda para comer y pagar el alquiler. Marcelo Antileo, Energía y Vaca Muerta.
