Djokovic volvió a Beijing después de once años, barrió a Borges y va por el chino Bu Yunchaokete
El serbio ganó por 6-3 y 7-6 (2) en una hora y 52 minutos, rompió una racha de 85 días sin victorias oficiales y ahora espera por el local que eliminó a Cerúndolo. Atención médica en el segundo set, pero el ex número uno aseguró estar bien.
Arrancó la cosa con un desempate que fue una declaración de intenciones. Djokovic se sacó de encima al portugués Nuno Borges por 6-3 y 7-6 (2), en una hora y 52 minutos de juego, y volvió a sonreír en el circuito después de 85 días amargos. La última vez que había ganado un partido oficial había sido en Wimbledon; después se le nubló el horizonte, con una derrota en la primera ronda del US Open frente al argentino Mariano Navone que dejó más preguntas que respuestas.
El serbio reapareció en el ATP 500 de Beijing, torneo al que no volvía desde 2014. Seis veces campeón en la capital china, estiró a 30 su marca invicta en el lugar y ya está en octavos de final. Ahí lo espera Bu Yunchaokete, el chino que viene de dejar en el camino a Juan Manuel Cerúndolo y que tendrá la enorme chance de cruzarse con uno de los mejores de la historia delante de su público.
Un primer set a control remoto y un cierre con suspenso
La diferencia la marcó el saque. Djokovic metió ocho aces y se llevó el 88 por ciento de los puntos con el primer servicio. Esa eficacia le permitió manejar el primer set sin sobresaltos, 6-3, y llegar al segundo con la cintura prolija. Después la historia se complicó un toque: tuvo que recurrir al tie break y, cuando el marcador estaba 6-2 a su favor, pidió atención médica. La pausa duró lo justo y necesario. Después del partido, el propio Djokovic se encargó de llevar tranquilidad: dijo estar en buenas condiciones físicas y listo para seguir.
“No puedo conformarme con las primeras rondas de un torneo y estar contento con eso. Siempre aspiro a las últimas rondas de cualquier torneo en el que juego.”Novak Djokovic
La frase pinta de cuerpo entero al Djokovic de siempre. Volvió a Beijing después de once años y lo hizo, según sus propias palabras, porque esta vez estaba entre sus prioridades, a diferencia de otras temporadas en las que había privilegiado el Masters 1000 de Shanghai. Hasta se tomó un momento para elogiar las instalaciones renovadas del complejo y el calor del público local, detalle que no es menor viniendo de un tipo que lleva dos décadas en la elite.
El próximo desafío
- Rival en octavos: Bu Yunchaokete (China), verdugo de Juan Manuel Cerúndolo.
- Récord en Beijing: 30 partidos sin derrotas y seis títulos.
- Última victoria previa: Wimbledon, hace 85 días.
- Última derrota: primera ronda del US Open ante Mariano Navone.
- Trayectoria en el partido: 8 aces, 88 por ciento de puntos ganados con el primer saque, cero sets cedidos.
A esta altura del año, con 38 pirulos encima, cada victoria de Djokovic tiene sabor a resistencia. Beijing parece haberle devuelto la brújula, aunque el cruce con Bu Yunchaokete, un rival joven y local, promete no ser un trámite. Veremos si el serbio sigue estirando su leyenda en el cemento chino o si el asiático le complica el guión. Por lo pronto, la próxima parada ya está servida.
