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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Después de casi treinta años, llega un antiviral oral distinto para el herpes que no responde a los tratamientos clásicos

La FDA autorizó al pritelivir para adultos con defensas comprometidas cuyas lesiones por herpes simple no ceden ante el aciclovir, el valaciclovir ni el famciclovir. El fármaco ataca una proteína viral diferente y, en el estudio que respaldó la aprobación, casi el doble de los pacientes logró la cicatrización completa frente al grupo de control.

Por Emanuel PaillalefSociedad · · hace 4 d
Después de casi treinta años, llega un antiviral oral distinto para el herpes que no responde a los tratamientos clásicos

Para la enorme mayoría de la gente, el virus del herpes simple es una molestia llevadera, con sus brotes cada tanto y sus cremas o comprimidos que lo aplacan en pocos días. Pero hay un puñado de personas para las que ese cuadro se vuelve una pesadilla que no termina nunca: quienes recibieron un trasplante, quienes viven con VIH y quienes están transitando tratamientos oncológicos. En ese universo reducido pero muy concreto, el sistema inmune no alcanza a controlar al virus y, peor todavía, el herpes se vuelve resistente a todo lo que había en la mesa de medicamentos. Para ellos, el nueve de octubre hubo una noticia esperada durante décadas.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, la FDA, aprobó en esa fecha el pritelivir, que se venderá bajo el nombre comercial HOVILPRI. Es, según la propia documentación del organismo regulador, el primer antiviral oral con un mecanismo de acción completamente nuevo contra el herpes simple en casi treinta años. Y la frase no es una exageración de marketing: el último antiviral oral contra el HSV aprobado en el mundo fue el famciclovir, a mediados de los años noventa.

Por qué es distinto a los anteriores

Los tres antivirales orales que se usan hoy como primera línea, el aciclovir, el valaciclovir y el famciclovir, comparten un mismo punto débil. Todos necesitan que una enzima del propio virus los active antes de poder bloquear su reproducción. Cuando el herpes muta justo en esa enzima, el fármaco deja de funcionar y la lesión sigue avanzando. Hasta ahora, la única salida para esos casos era pasar a la vía intravenosa con foscarnet o cidofovir, dos medicamentos mucho más agresivos, que requieren internación y pueden dañar los riñones.

El pritelivir opera por otra puerta. Ataca directamente a la helicasa-primasa, un complejo de proteínas que el virus usa para desplegar y copiar su material genético. Como no depende de esa enzima que las cepas resistentes suelen tener desactivada, conserva su efecto donde los demás ya claudicaron. Es, en buen romance, una llave nueva para una cerradura que las anteriores ya no podían abrir.

Una sola molécula, tres designaciones de urgencia

La FDA no se guardó nada. Le otorgó en simultáneo al pritelivir las designaciones de Fast Track, Breakthrough Therapy y Priority Review, las tres herramientas que el organismo reserva para medicamentos que atienden necesidades graves sin solución adecuada. Según la documentación presentada por el laboratorio desarrollador, es la primera vez que un fármaco contra el herpes simple recibe las tres categorías al mismo tiempo. La señal es clara: para este grupo de pacientes la urgencia es real y el vacío terapéutico, también.

Qué mostró el estudio que respaldó la aprobación

La decisión se apoyó principalmente en los resultados del ensayo de fase 3 conocido como PRIOH-1 Parte C, que reclutó a 101 adultos inmunocomprometidos con infecciones por HSV resistentes o que no respondían a los tratamientos vigentes. En ese trabajo, el 62,7 por ciento de los participantes que recibieron pritelivir logró la cicatrización completa de las lesiones mucocutáneas dentro de los 28 días posteriores al inicio del tratamiento. En el grupo de control, que recibió las alternativas disponibles, la cifra fue del 34 por ciento. La diferencia, traducida al lenguaje de la clínica, es que casi el doble de pacientes alcanzó la curación de las heridas en el mismo período.

El fármaco fue desarrollado originalmente por AiCuris, una farmacéutica alemana con sede en Wuppertal especializada en enfermedades infecciosas, y la autorización de la FDA abre la puerta para que el medicamento empiece a comercializarse en territorio estadounidense. Para los equipos de Infectología y de Trasplante de hospitales de todo el mundo, la novedad vuelve a poner una herramienta oral sobre la mesa en un terreno donde la última palabra la tenían las drogas intravenosas.

EP

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