Cerúndolo rozó la hazaña en Londres y Europa arrancó arriba en la Laver Cup
El argentino se llevó el primer set, pero Casper Ruud lo dio vuelta con un quiebre clave en el segundo parcial y lo definió en el super tie-break. Alcaraz, desde el banco, le pasó datos al noruego.
La imagen vale más que cualquier análisis. Van 8-8 en el super tie-break, Cerúndola y Ruud se cambian lado y todo se define en dos pelotas. El noruego gana el primero con una devolución que pasa justo al cuerpo y cierra el segundo con un servicio que el argentino no puede devolver. Así, punto para Europa y silencio para el Resto del Mundo en el arranque de la Laver Cup en el O2 Arena de Londres.
El Naranja porteño, número 22 del ranking ATP, había hecho todo bien durante una hora y media. Se llevó el primer set en el tie-break por 7-4, aguantó los intercambios largos y hasta repartió tres aces contra tres con un rival que venía entonado. Pero el segundo parcial lo cambió todo.
El quiebre que torció la historia
Hasta el 4-4 del segundo set, el partido era una moneda al aire. Ahí Ruud ajustó la puntería: subió su primer saque del 62 al 70 por ciento y le quebró el servicio al argentino. Después sostuvo el suyo y forzó el super tie-break. Tres aces, dos doble faltas y un par de errores no forzados después, el noruego terminó celebrando por 6-7 (4), 6-4 y 10-8.
El datazo de Alcaraz
- Durante un cambio de lado del primer set, Carlos Alcaraz se acercó al banco europeo y le pasó una recomendación al noruego.
- El español le sugirió atacar el revés de Cerúndolo y mezclar con dropshots para sacarlo de la línea de fondo.
- Ruud aplicó la idea a partir del segundo set, cuando empezaron a caer los winners cortos.
- El dato no fue menor: el argentino venía cómodo desde el fondo y necesitaba que alguien lo obligara a pensar rápido.
Me quedo con eso. Para mí lo determinante fue el quiebre del 4-4 en el segundo set. Cerúndolo venía entero, con el primer set en el bolsillo y la moral por las nubes. A partir de esa rotura, Ruud le sacó el peso del partido y lo obligó a remar desde atrás. El Naranja porteño no se cayó nunca, siguió peleando hasta el 8-8 del super tie-break, pero el envión anímico ya estaba del lado europeo.
La serie sigue hasta el domingo 27 de septiembre. Este sábado, cada victoria vale dos puntos y el domingo, tres. El que llega a 13 se queda con la copa. Yannick Noah capitanea a Europa y Andre Agassi, al Resto del Mundo. Mañana se viene doble turno en Londres y Cerúndolo ya sabe que tiene que ajustar el saque para no quedar expuesto en los puntos clave.
