Bolmaro la rompió en Italia, pero Campazzo se llevó el premio grande de la noche
El Real Madrid se impuso 98-89 sobre el Olimpia Milano en la Euroliga con una actuación estelar del cordobés que milita en el conjunto italiano. El base campeón del mundo manejó los tiempos del Merengue y dejó al Tatengue europeo con las manos vacías en su propia casa.
Arrancamos por la jugada clave, como siempre: un pick and roll entre Campazzo y un pivote, penetración a velocidad euro y pase al córner para un triple que rompió el partido en el tercer cuarto. Esa secuencia, simple y letal, definió el 98-89 del Real Madrid sobre el Olimpia Milano en el Mediolanum Forum.
El Naranja de Italia había tenido una noche enorme de Leandro Bolmaro, que se calzó el equipo al hombro: 21 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias. El ex Barcelona y Minnesota terminó como máximo anotador del encuentro. Pero no le alcanzó. Del otro lado, el base cordobés firmó 13 tantos, 4 rebotes y 6 para el Merengue y fue el termómetro de un triunfo que vale oro en la fase regular de la Euroliga.
Tres argentinos, tres realidades distintas
- Bolmaro: figura del Olimpia, con 21 puntos y la conducción ofensiva del equipo, pero sin premio final.
- Campazzo: eje del Real Madrid, con su habitual lectura de juego y una efectividad clave en el segundo tiempo.
- Deck: ausente por una lesión en el hombro izquierdo que lo llevará al quirófano. Baja sensible para el conjunto español en la recta europea.
Me permito una comparación con un partido histórico: lo de Bolmaro anoche me recordó a noches de Ginóbili en Europa, cuando un extranjero se adueñaba de una cancha italiana y se volvía a la Argentina con el reconocimiento del continente. Le faltó una compañía. Campazzo, en cambio, jugó como juega siempre: con la pausa del veterano que ya sabe cuándo acelerar y cuándo frenar.
Hubo una perlita que no quiero dejar pasar: en la tribuna del Mediolanum Forum se sentó Luka Modric, mediocampista croata del AC Milan, que viene de jugar la Serie A el día anterior y tuvo su paso por el Real Madrid de fútbol durante 13 temporadas. El estadio del básquet, el fútbol cruzando pasillos. Una postal hermosa para los que amamos este deporte.
Ahora, la pregunta del millón que me hago como hincha neutral: ¿podrá Bolmaro sostener este nivel para que el Olimpia Milano recupere terreno en la Euroliga? El Naranja tiene al argentino en su mejor versión, pero la fase regular no perdona y el próximo fin de semana pinta bravo para los italianos. Mientras tanto, el Merengue de Campazzo sigue volando y se acomoda arriba con un triunfo de carácter en una cancha caliente como pocas.
