Boca se llevó el bronce de Pekín y volvió a poner al básquet argentino en el podio mundial
El Xeneize aplastó 93-62 al RSSB Tigers de Ruanda en su primera Copa Intercontinental y cerró el torneo con la medalla de tercer puesto. Monacchi y Barreiro fueron las figuras de un equipo que mostró un juego colectivo demoledor.
Arrancamos por lo que importa: el primer cuarto ya contaba la historia. Boca se fue al descanso ganando 52-29 y el partido dejó de discutirse mucho antes de que sonara la chicharra final. Fue 93-62 contra el RSSB Tigers de Ruanda, en el cruce por el tercer puesto de la Copa Intercontinental FIBA disputada en Pekín. Medalla de bronce para el Xeneize en su debut absoluto en el torneo.
Después viene el contexto, que no es menor. Boca había llegado a China como campeón de la Basketball Champions League Americas 2025/26 y se topó en semifinales con Rytas Vilnius, que le ganó 77-70. El equipo de Nicolás Casalánguida mandó en el marcador hasta el último cuarto, pero se quedó afuera de la final. Aun así, terminó colgándose una medalla y devolvió al básquet argentino al podio del certamen: el antecedente más cercano era el subcampeonato de Quimsa en 2021.
Las cifras del bronce
- Tomás Monacchi: 15 puntos y 6 rebotes, el máximo anotador.
- Leonardo Lema y Francisco Cáffaro: 12 tantos cada uno.
- Agustín Barreiro: 11 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias; valoración de 24, la mejor del partido.
- Boca registró 30s de equipo contra 12 del rival.
- El Xeneize dominó también en rebotes y llegó a sacar 35 puntos de diferencia.
El dato que me llamó la atención fue otro. Casalánguida pudo rotar a todos y en el tramo final entraron los juveniles Valentino Finetti y Nicholas Petri. Eso habla del momento del club: hay recambio, hay fondo de armario, y eso en un torneo corto y de viajes largos vale oro. El Albinegro se fue de Pekín con el bronce y con la sensación de que podía haber discutido algo más, especialmente después de aquella semi con Rytas que se les escapó en los últimos diez minutos.
El título, dicho sea de paso, se lo quedó NBA G League United, que le ganó 89-86 al propio Rytas en la final y se sacó la espina de dos finales perdidas anteriormente. Eric Dixon se llevó el MVP del torneo. Boca, mientras tanto, mira el calendario: el próximo fin de semana sigue la Liga Nacional, y el básquet argentino vuelve a tener a un representante en el podio intercontinental. No es poca cosa, aunque a los porteños les cueste admitirlo: el Naranja de la Ribera se codea con el mundo y vuelve con la medalla al pecho.
