Barrena se quedó con el Challenger de Buenos Aires y le regaló la final a la historia con Mena
El tenista de 220 del mundo le ganó al de 190 por 6-4 y 6-0, sumó su tercer título de la categoría y la premiación se transformó en una abrazo entre dos rivales que entrenaban juntos a los ocho años.
La final arrancó con la jugada clave del partido: Barrena quebró el saque de Mena en el primer game y desde ahí manejó la historia. No la soltó más. El del Racket Club de Palermo se le hizo a medida, cómodo, con el drive afilado y la derecha profunda que le cambió la altura a Mena en cada cambio de ritmo. En una hora y media, lo más difícil ya estaba hecho.
El primer set fue parejo, con ambos sosteniendo el servicio hasta el noveno game, donde el nacido en la cantera del tenis argentino encontró el break. Después vino el vendaval: 6-0 sin discusión, con el subcampeón cada vez más lejos del partido y cada vez más cerca del llanto.
Una pausa que lo dijo todo
Aquel momento que se llevó los flashes llegó en el segundo set, cuando Mena se paró para sacar y se quebró. Las lágrimas le ganaron a la rutina, intentó seguir, tiró el primer saque a la red y volvió a girar la cara para componerse. El público, que llenó las tribunas del Albinegro como si fuera una final de Copa Davis, respondió con un aplauso largo, cerrado, sentido. Esas palmas tienen un peso particular en Buenos Aires: el aliento del público en los momentos difíciles no es un gesto decorativo, es casi un acto de compañía. Mena volvió a la línea, puso la pelota en juego y completó el game.
“Siempre soñé con hacerlo bien acá en Buenos Aires y delante de todos ustedes.”Facundo Mena
Después, en la premiación, Mena recordó a su padre Gabriel, ex tenista y entrenador que murió en 2020, le agradeció a su madre y al público que lo bancó toda la semana. Ahí nomás, Barrena tomó el micrófono y le devolvió una parte de esa historia: le dijo que entrenaban juntos cuando tenían ocho años, que él había sido parte de su infancia y que se lo quería agradecer. Lo dijo con la voz entrecortada, casi como si la final se hubiera terminado en ese instante y el partido hubiera sido apenas la excusa para reencontrarse.
Lo que viene en el circuito
- El Challenger de Buenos Aires fue el tercer título de la categoría para Barrena, después de sus consagraciones anteriores en el circuito.
- Mena, de 34 años, alcanzó su primera final challenger en casa, con el plus emocional de haberla jugado frente a su público.
- El circuito challenger argentino sigue nutriendo el calendario de la región, con presencia frecuente de jugadores locales y europeos.
